La actividad ganadera argentina se encuentra en un momento decisivo, impulsada por precios récord que fomentan la inversión y la mejora productiva. En este contexto, la genética forrajera se convierte en un factor clave para optimizar la alimentación del ganado.
La empresa Pemán Semillas, con más de 60 años de trayectoria en investigación y desarrollo de semillas forrajeras, está trabajando para expandir la oferta de pasturas a regiones más frías del país, introduciendo variedades subtropicales que se adaptan a un clima más riguroso.
Desarrollo Federal de Pasturas
Nicolás Heinrich, gerente comercial de Pemán, detalló que la firma inició su labor enfocándose en las forrajeras subtropicales para satisfacer la demanda de los productores ganaderos en el centro de Córdoba. Sin embargo, el crecimiento de la ganadería en el norte del país ha llevado a la incorporación de forrajeras templadas y verdeos de invierno, como alfalfa y tréboles, en una amplia zona que abarca desde Córdoba hasta el sur de Buenos Aires.
Este cambio en la dinámica ganadera es impulsado por los precios favorables del ganado, lo que motiva a los productores a buscar mayores rendimientos por animal y a potenciar las recrías pastoriles, utilizando el forraje como un recurso económico clave.
Innovaciones para el Verano
Con la llegada de la siembra de recursos estivales, Heinrich señaló que las necesidades varían según cada establecimiento. Algunos buscan cubrir la transición entre los verdeos de invierno y las pasturas de primavera, mientras que otros necesitan incrementar el volumen de forraje en primavera y verano. El sorgo se posiciona como una opción principal, con variantes que permiten adaptarse a diferentes requerimientos.
Superando Barreras Climáticas
Una de las innovaciones más destacadas es el Panicum coloratum, una gramínea subtropical que ha sido mejorada para resistir las heladas, permitiendo su cultivo en zonas templadas de Argentina. Este avance abre oportunidades para los sistemas ganaderos en regiones donde las condiciones climáticas limitan el uso de otras especies.
Heinrich explicó que este cultivar tiene la capacidad de adaptarse a diversas condiciones ambientales, proporcionando forraje durante gran parte del año en regiones donde otras especies no prosperan.
El Manejo es Esencial
A pesar de la calidad genética de las semillas, la planificación y el manejo son fundamentales para maximizar el rendimiento de las pasturas. Heinrich enfatizó la importancia del asesoramiento técnico en la selección de especies adecuadas y en el manejo del pastoreo, para asegurar que el potencial de la pastura se traduzca en producción de carne.
Pemán Semillas se compromete a acompañar a los productores en este proceso, brindando soporte en sus proyectos y necesidades específicas, con el objetivo de impulsar la productividad ganadera en el país.
Fuente: Info Campo










