Marcelo Risso, un productor agropecuario y abogado, ha iniciado una lucha legal que él mismo describe como un enfrentamiento entre David y Goliat. Desde su estudio, ha presentado un amparo cuestionando el cobro de las retenciones, un conflicto que ha persistido a lo largo de los años. A pesar de haber perdido en primera instancia y en la Cámara Federal de Rosario, decidió llevar su reclamo hasta la Corte Suprema, donde espera que se analice su caso.
La familia de Risso tiene una larga tradición en la producción agropecuaria, con cinco generaciones dedicándose a esta actividad. Aparte de seguir con este legado, se graduó como abogado, lo que le ha permitido manejar su propia demanda. Según Risso, su caso es único: «Soy el único productor que, a título individual, promovió un amparo contra las retenciones».
El origen de su demanda data de 2021, cuando el Congreso rechazó el presupuesto del gobierno anterior, lo que, según Risso, invalidó la facultad del Poder Ejecutivo para establecer las retenciones. «Decidí actuar a nivel individual, ya que la Justicia decía que debían ser los agricultores quienes promovieran estas acciones», comentó.
Risso presentó su amparo en 2025 ante el Juzgado Federal Nº 1 de San Nicolás, argumentando que los decretos que regulan las retenciones son inconstitucionales. En su reclamación también solicitó la devolución de más de 84 mil dólares que considera cobrados de más entre 2022 y 2024. Para fundamentar su posición, se basa en un fallo de 2014 de la Corte que establece que los tributos deben ser creados por leyes formales y no por el Poder Ejecutivo.
A pesar de que el Poder Ejecutivo no contestó la demanda, ARCA, la entidad que defiende el interés del Estado, sí lo hizo, pidiendo el rechazo del amparo. ARCA argumentó que el productor no tiene legitimación para reclamar, dado que el sujeto obligado al pago es el exportador. Sin embargo, Risso argumenta que, aunque formalmente el exportador paga el impuesto, el costo se traslada al productor a través de menores precios por los granos.
El Juzgado Federal de San Nicolás falló en contra de Risso, aunque reconoció que el costo del impuesto se traslada al precio que recibe el productor. Pese a ello, desestimó su amparo por considerarlo inapropiado. Risso apeló y la Cámara Federal de Rosario confirmó la decisión, señalando que no se había probado una relación directa entre el tributo y el precio.
Luego de que su recurso extraordinario fuera denegado, Risso presentó un recurso de queja ante la Corte Suprema, que ahora debe decidir si revisa el caso. Este proceso ha sido desencadenado, según Risso, por la falta de cumplimiento de una promesa de campaña del actual presidente, Javier Milei, quien había prometido eliminar las retenciones.
El productor, que ha observado el impacto de los altos costos en su actividad, considera que las reducciones parciales en las retenciones son insuficientes. En este contexto, y tras escuchar a líderes del sector agropecuario abogar por «retenciones cero por ley y para siempre», decidió hacer pública su historia y su prolongada batalla judicial.
Fuente: La Nación










