María Teresa Corradini, conocida cariñosamente como La Nonna, ha dejado una huella imborrable en la gastronomía argentina e internacional a sus 92 años. Su historia es un testimonio de fortaleza y resiliencia, que comenzó en la Italia de posguerra y se consolidó en Mendoza, donde su pasión por la cocina la llevó a cocinar para celebridades como Brad Pitt y Gwyneth Paltrow.
La vida de Teresa comenzó en noviembre de 1948 cuando, junto a su familia, hizo el viaje en barco hacia Argentina en busca de un futuro mejor. Sin embargo, el viaje estuvo marcado por la tragedia con la pérdida de su hermano. Esta experiencia le enseñó a vivir el presente: «hoy estoy, mañana no sé», reflexiona. En Mendoza, sus padres enfrentaron dificultades laborales, pero con un préstamo lograron establecer una pensión que sentó las bases de su negocio familiar.
Con un inicio humilde, donde solo contaban con un par de cacerolas y un techo con goteras, la familia Corradini comenzó a cocinar en conjunto. «Nos pedían comidas que no sabíamos cocinar y nos ingeniábamos para decir que el cocinero tenía problemas de memoria», recuerda entre risas. El boca a boca les permitió ganar una clientela leal, y en 1950, su madre fundó La Marchigiana, un restaurante que rápidamente se hizo famoso por su auténtica gastronomía italo-argentina.
El restaurante, que ahora opera bajo la dirección de sus nietos, ha mantenido la esencia de sus platos tradicionales. Teresa se niega a retirarse, afirmando que solo ella tiene el ojo para asegurar que la calidad de la comida se mantenga. «Me voy a morir dentro de la cocina», expresa con determinación, resaltando la importancia de la familia y el trabajo compartido.
La Marchigiana ha crecido y hoy cuenta con tres locales, siendo el principal un referente de la cocina típica. Entre sus especialidades se encuentran la lasaña, las milanesas y los tiramisú, que reflejan su viaje desde Italia hasta Argentina. Además, en 2020, el restaurante fue reconocido como el primer establecimiento en Argentina en obtener el sello de empresa B, destacándose por su compromiso social y ambiental.
Teresa ha sido galardonada con múltiples premios, entre ellos el Premio “Cavaliere del Lavoro” del Gobierno de Italia y el reconocimiento del Club Gastronómico de Mendoza. No obstante, ella considera que el mayor logro es el cariño de sus clientes, que incluye a figuras como Brad Pitt, quien la eligió para cocinar en su cumpleaños mientras filmaba Siete años en el Tíbet. La chef recuerda cómo el actor se negó a ser servido primero y esperó en fila como todos, lo que la sorprendió y le reafirmó que la grandeza reside en los valores.
Múltiples celebridades han disfrutado de sus platos en el transcurso de los años, lo que ha reforzado su amor por Argentina. «Estoy acá hace más de 70 años y tengo todo lo que podría pedir», afirma. Su vida ha estado llena de enseñanzas y ha aprendido que el éxito es efímero, y la felicidad son momentos. Para Teresa, la cocina ha sido su vida, un lugar donde ha encontrado su verdadera pasión.
Fuente: La Nación










