Neocrop Technologies, una compañía chilena de biotecnología agrícola, ha cerrado exitosamente una ronda de financiamiento por 2,75 millones de dólares. Este capital será utilizado para potenciar el desarrollo del primer trigo editado genéticamente en Argentina, con un notable alto contenido de fibra, que podría incrementar entre cinco y diez veces los niveles actuales.
La ronda fue liderada por Zentynel, un fondo estadounidense especializado en biotecnología, y contó con la participación de Sudlich Capital, Grupo Inder y Carozzi Ventures. CITES, un fondo argentino, también se unió a la inversión, marcando su primera colaboración con una startup chilena.
Neocrop ha recibido aprobación de las autoridades chilenas y argentinas para avanzar en la creación de este trigo, cuya edición génica no implica la introducción de genes externos, lo que permite un proceso más ágil para llevar el producto al mercado.
Con la llegada de Zentynel, la compañía ha ajustado su modelo comercial para concentrarse en desarrollos que faciliten una ruta más eficiente hacia el mercado, moviéndose desde las semilleras hacia productos de consumo empaquetados. La empresa busca mejorar la nutrición a través de la genética, sin requerir cambios en los hábitos alimenticios de los consumidores.
José María Rodríguez, socio del fondo CITES, destacó la importancia de Neocrop para la estrategia regional de su fondo, al señalar que esta inversión representa un avance significativo en el ecosistema de Deep Tech en Latinoamérica.
Los fondos recaudados se destinarán a escalar la producción del trigo alto en fibra y a avanzar otros proyectos en su portafolio, acelerando las validaciones agronómicas y las estrategias regulatorias necesarias para el éxito comercial. Daniel Noero, cofundador de Neocrop, enfatizó que esta fase permitirá transformar la inversión en productos beneficiosos para los consumidores, apoyando el desarrollo de soluciones innovadoras en el sector agrícola.
Fuente: La Nación










