El cultivo de sésamo se presenta como una opción cada vez más viable para los agricultores de Córdoba, gracias a su adaptación y rendimiento en diferentes condiciones de siembra. Investigaciones recientes realizadas en el Campo Escuela de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba han arrojado resultados prometedores sobre su potencial productivo.
Originario del subcontinente indio, el sésamo se ha cultivado durante más de un siglo y es conocido por ser una planta de día corto que requiere aproximadamente 10 horas de luz solar para iniciar su floración. Este cultivo anual puede alcanzar hasta 3 toneladas por hectárea cuando se riega adecuadamente, lo que lo convierte en una opción atractiva para el sector agropecuario.
Durante la campaña 2025/26, se evaluó la variedad “Escoba Blanca” bajo dos sistemas de manejo: secano y riego. Los ensayos incluyeron tres fechas de siembra y dos densidades, lo que permitió un análisis exhaustivo del rendimiento en grano. Los resultados estadísticos, procesados mediante el software Infostat, revelaron una interacción significativa entre el manejo y la fecha de siembra.
Los hallazgos indican que un retraso en la siembra puede ocasionar una reducción notable en el rendimiento, especialmente en cultivos de secano. En contraste, los cultivos regados extendieron la ventana de siembra hasta principios de diciembre, lo que sugiere que la elección del momento adecuado para sembrar es crucial para maximizar la producción.
En conclusión, aunque el sésamo muestra un gran potencial en la región, es recomendable realizar pruebas con un mayor número de cultivares para minimizar las pérdidas relacionadas con la dehiscencia natural de las cápsulas. De esta manera, se podrá avanzar hacia la expansión del cultivo a gran escala, beneficiando a los productores de Córdoba.
Fuente: Info Campo










