Un informe reciente de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) advierte sobre un posible Súper Niño de magnitud histórica, lo que podría tener serias repercusiones en la producción agropecuaria de América Latina, incluyendo Argentina. Según estimaciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), hay más del 90% de probabilidad de que El Niño alcance una intensidad muy fuerte y un 75% de que adquiera características históricas antes de finalizar el año.
El informe detalla que el fenómeno podría afectar las precipitaciones, la producción agrícola, la infraestructura y los precios internacionales de los alimentos. La CEPAL ha identificado al norte de Argentina como una de las regiones más vulnerables, donde El Niño podría generar lluvias significativamente superiores a los promedios, aumentando el riesgo de inundaciones fluviales.
A pesar de que esta mayor disponibilidad de agua podría beneficiar el desarrollo de cultivos en ciertas áreas, los excesos hídricos también representan una amenaza directa para la actividad agrícola. La CEPAL destaca que la situación podría dificultar las tareas de siembra y comprometer la circulación en caminos rurales.
Además, el organismo señala que el riesgo de inundaciones no solo afecta la producción agrícola, sino también la infraestructura necesaria para el comercio. En su análisis, la CEPAL recuerda episodios extremos de El Niño ocurridos en 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, posicionando el evento de 2026 entre los más intensos de las últimas décadas.
La CEPAL, cuyo objetivo es contribuir al desarrollo económico y social de la región, también advierte que los fenómenos climáticos tienen consecuencias económicas que pueden extenderse durante varios años. Las pérdidas económicas asociadas con el episodio de 1997-1998 se estimaron entre US$2,1 billones y US$5,7 billones.
Si bien no se han estimado reducciones específicas en los rendimientos de cultivos como soja, maíz o trigo en Argentina para la campaña 2026/2027, los efectos del fenómeno podrían impactar los mercados internacionales de alimentos. Se anticipa que el trigo duro podría experimentar un aumento significativo en sus precios, seguido por el maíz, mientras que la soja y el trigo rojo podrían ver una baja en sus cotizaciones.
El informe también menciona que el arroz podría presentar un comportamiento diferente, con una reducción inicial en sus precios, seguida de una recuperación. Sin embargo, la CEPAL advierte que estas proyecciones aún presentan un considerable grado de incertidumbre y plantea interrogantes sobre las posibles consecuencias de precipitaciones extraordinarias para la producción, transporte y comercialización de granos.
Fuente: La Nación










