Un estudio del INTA ha transformado la percepción sobre la producción ganadera, revelando que es posible aumentar la producción de carne mientras se reduce la huella ambiental. Este trabajo, realizado en el establecimiento Santa Unión, demuestra que la sustentabilidad puede generar beneficios económicos tangibles para los productores.
Un Cambio de Paradigma en la Producción de Carne
Durante cinco años, el establecimiento de Víctor Tonelli implementó prácticas innovadoras que llevaron a un incremento del 70,8% en la producción de carne, alcanzando 173,1 kilos de peso vivo por hectárea. En paralelo, las emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO₂e) cayeron de 19,73 a 12,94 kilos por kilo de carne, colocándose por debajo de los estándares de referencia de la región.
Un Activo Digital Valorizable
La investigación no solo se limitó a medir la producción y las emisiones, sino que también permitió cuantificar la reducción de 2548,3 toneladas de CO₂ equivalente, convirtiendo esta disminución en un activo digital. Gracias a la colaboración con la plataforma Biotoken, estas reducciones pueden ser comercializadas, brindando una nueva fuente de ingresos a los productores.
La Herramienta INTA y su Impacto en el Sector
La Calculadora de Huella de Carbono, desarrollada por el INTA y WWF, ha sido fundamental para el análisis. Esta herramienta ha permitido a los productores evaluar su eficiencia y establecer comparaciones con modelos ganaderos tradicionales, lo que demuestra que la mejora continua es clave para reducir emisiones y aumentar la rentabilidad.
Un Futuro Prometedor para la Ganadería
El avance hacia una producción más eficiente no solo beneficia al medio ambiente, sino que también abre nuevas oportunidades económicas. La posibilidad de comercializar activos digitales derivados de mejoras ambientales podría cambiar la forma en que los productores ven la sustentabilidad, convirtiéndola en una inversión en lugar de un costo.
Fuente: La Nación










