En medio de la controversia por la creación de una nueva ley de semillas, los semilleros multiplicadores han solicitado ser incluidos en las discusiones para alcanzar un verdadero equilibrio que considere a toda la cadena productiva. Esta petición fue realizada por la Federación de Distribuidores de Insumos Agropecuarios (FEDIA) durante el lanzamiento de una campaña nacional que promueve el uso de semillas fiscalizadas.
FEDIA subrayó en un comunicado que es fundamental ser convocados para analizar el futuro de la legislación sobre semillas. «La Federación junto a sus cámaras regionales manifiestan la necesidad de ser convocados como miembros de la cadena para analizar el futuro de una nueva Ley de Semillas», indicaron.
La Campaña por Semillas Fiscalizadas
La campaña digital de FEDIA se centra en concientizar sobre la importancia estratégica del uso de semillas fiscalizadas. La iniciativa incluye a seis cámaras socias que representan las principales regiones productivas del país. Estas son: la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos, Semillas y Afines Bonaerense (Cedasaba), la Cámara Empresaria de Distribuidores de Agroquímicos y Semillas y Afines de Córdoba (Cedasac), la Cámara de Distribuidores de Agroquímicos de Tucumán (Cadiat), la Cámara Empresaria Pampeana de Insumos Agropecuarios (Cepia), la Cámara Empresaria de Proveedores de Insumos Agropecuarios de la Provincia de Santa Fe y Entre Ríos (Cepial) y la Cámara Empresaria de Agroquímicos y Afines de Mendoza (Ceamen).
Bajo el lema “Semillas fiscalizadas, seguridad y calidad desde el origen”, la campaña destaca la rigurosa tecnología y procesos implicados en la producción de semillas, que son fiscalizados por el Instituto Nacional de Semillas (INASE). Estos procesos son cruciales para garantizar atributos como la identidad varietal, pureza física, sanidad y calidad fisiológica superior.
Un Llamado a la Mesa de Debate
FEDIA también hace hincapié en la necesidad de establecer una mesa de debate que incluya a todos los eslabones de la cadena: obtentores, semilleros multiplicadores, productores y el Gobierno. Gabriel González, presidente de FEDIA, afirmó: “El Gobierno dice que está hablando con los semilleros y los productores, pero con quien realmente está hablando es con los obtentores”, remarcando que su papel es crucial en la distribución.
El uso de semilla fiscalizada en Argentina se sitúa actualmente en un 19,16% para cultivos como la soja, según datos de INASE, lo que representa un gran potencial de crecimiento en comparación con países como Brasil y Estados Unidos, donde la adopción supera el 70% y 90% respectivamente. Diego Villafañe, miembro de Cadiat, afirmó que cerrar esta brecha es fundamental para mejorar la competitividad y el potencial productivo del sector.
Responsabilidad y Sustentabilidad
Los presidentes de las cámaras mencionadas han coincidido en que el uso de semilla fiscalizada es una responsabilidad que conlleva beneficios tanto comerciales como medioambientales. Aseguran que esto garantiza un mercado transparente y protege la sustentabilidad de los suelos a largo plazo. Sin embargo, FEDIA alerta que su inclusión en las negociaciones actuales es vital para el equilibrio del sistema.
Pablo Bertone, vicepresidente de FEDIA, destacó que el riesgo agronómico para producir semillas es elevado y enfatizó que todos los eslabones deben estar presentes en la discusión para encontrar un equilibrio que permita el funcionamiento óptimo del sistema. “Dentro del planteo de un modelo productivo tenemos que lograr mayor y mejor productividad”, concluyó.
Fuente: Info Campo










