La Unión Argentina de Trabajadores Rurales (UATRE) presentó una iniciativa clave que incorpora la dimensión social en el debate sobre las normativas de comercialización impuestas por la Unión Europea. Este nuevo enfoque surge en un contexto donde las exigencias de producción sostenible, particularmente en carne y soja, son cada vez más estrictas.
Normativas europeas y su impacto en el agro argentino
El reglamento 1115 de la UE no solo exige que la producción de estos productos provenga de tierras no deforestadas desde 2020, sino que también demanda que los proveedores demuestren el cumplimiento de las leyes laborales en Argentina. Esta doble exigencia ha llevado a la UATRE a desarrollar una herramienta que permita certificar la “Constancia de Legalidad” de los establecimientos productores.
Colaboración institucional para garantizar la legalidad
En colaboración con la asociación civil CRISOL Proyectos Sociales, la UATRE ha diseñado un proceso que involucra a la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires (FAUBA) y el organismo técnico VISEC. Margarita Carratú, presidenta de CRISOL, enfatizó que esta constancia es esencial para asegurar la sustentabilidad en el sector agropecuario.
El proceso de validación laboral en el campo
La constancia no solo se basa en la presentación de un certificado de cumplimiento de la legislación nacional, sino que requiere una verificación en el campo por parte de UATRE. Esta visita técnica evaluará aspectos como el trabajo registrado, condiciones laborales y derechos humanos, garantizando que los productores cumplan con el Artículo 3 del reglamento europeo.
Un enfoque de mejora continua, no punitivo
A diferencia de un enfoque punitivo, el proceso busca la mejora continua, según lo indicado por Carratú. Durante las visitas, se implementará un cuestionario y se recogerán evidencias para facilitar la validación de las condiciones laborales. La prioridad será ayudar a los productores a cumplir con los estándares requeridos.
Un cambio necesario para el comercio internacional
La UATRE reconoce que la carga de la prueba ha cambiado en el comercio internacional, obligando a los productores a demostrar su cumplimiento con las condiciones laborales en lugar de ser evaluados por su reputación. Esta nueva realidad exige una colaboración activa entre todos los actores de la cadena productiva.
Plazos y expectativas de implementación
La aplicación de esta constancia está prevista para diciembre, cuando se entreguen las credenciales a los revisadores. La UATRE y sus socios están comprometidos en facilitar esta transición, asegurando que la dimensión social en la producción agropecuaria reciba la atención necesaria para adaptarse a los estándares internacionales.
Fuente: Info Campo










