La fábrica de productos lácteos La Suipachense ha logrado una notable reactivación tras varios años de conflicto y el cierre por quiebra de la empresa anterior que la controlaba. Desde su reapertura el 1 de junio, la planta ha incrementado su producción a 100.000 litros de leche diarios, generando empleo para 63 trabajadores y preparando el camino para exportar a Uruguay.
La reactivación de la planta fue posible gracias a la autorización judicial que permitió alquilar las instalaciones y la maquinaria a Compañía Láctea Suipacha SA, bajo la dirección del empresario Pablo Acsi. Este acuerdo tiene una duración de dos años y se lleva a cabo mientras continúa el proceso de quiebra de la compañía anterior.
Acsi describió el estado de la fábrica al asumirla, señalando que se encontraba en un estado de caos absoluto debido a la falta de inversión en los últimos tres años. Las condiciones de operación eran críticas, con numerosos equipos fuera de servicio, incluida la caldera, un componente esencial para la producción.
Para reactivar la planta, se realizó una inversión de más de $1000 millones en reparaciones y mejoras. Acsi enfatizó el apoyo recibido de diversas entidades, incluyendo la intendencia, el gremio y Tetra Pak, lo que facilitó la recuperación de la actividad productiva hacia finales de julio.
La empresa ha comenzado a restablecer su presencia en el mercado con una gama de productos, incluyendo leche entera y descremada en envases Tetra Pak y sachet, así como yogur bebible. Además, se anticipa el lanzamiento de nuevos productos como queso crema y leche en polvo.
En un esfuerzo por expandir su mercado, la compañía está en proceso de negociar un acuerdo con una empresa uruguaya para exportar leche ultrapasteurizada, lo cual requiere la recuperación de habilitaciones internacionales por parte del Senasa.
El impacto de la reapertura de La Suipachense va más allá de la producción, afectando positivamente la economía local. El intendente de Suipacha, Juan Luis Mancini, subrayó que la paralización de la planta había resultado en pérdidas significativas para la comunidad. La justicia optó por un mecanismo que permitió mantener la operación de la fábrica durante el proceso de quiebra, lo que ha sido crucial para preservar empleos y la actividad comercial en la región.
Con el objetivo de estabilizar su operación, la empresa planea mantener su producción en el volumen actual mientras busca mejorar su calidad y reputación en el mercado. La planta ya abastece diferentes regiones del país, incluyendo Mesopotamia, Bahía Blanca y Bariloche, y se espera que continúe creciendo con el tiempo.
Acsi, con una trayectoria extensa en la industria láctea, ha manifestado su intención de adquirir la planta una vez que finalice el contrato de alquiler, buscando así asegurar el futuro de La Suipachense y contribuir al desarrollo de la comunidad.
Fuente: La Nación










