El Gobierno nacional de Argentina avanza en una nueva política destinada a impulsar los biocombustibles, respaldada por el sector agroindustrial. Sin embargo, el último intento de llevar el proyecto de ley al recinto se vio frustrado cuando La Libertad Avanza no logró alcanzar los acuerdos necesarios para convocar a una sesión.
A pesar de este contratiempo, se cuenta con un dictamen acordado y se espera que la próxima semana el proyecto sea debatido junto a otra iniciativa clave: la regulación del mercado de carbono.
Voces del agro a favor de la nueva ley
La Bolsa de Cereales de Córdoba, principal productora de bioetanol del país, se ha manifestado a favor de la nueva legislación. En un comunicado, expresaron: “Acompañamos el avance hacia un nuevo Marco Regulatorio de Biocombustibles que otorgue previsibilidad y promueva inversiones”.
La entidad resaltó la importancia de incrementar los cortes de biocombustibles y permitir que las provincias legislen sobre el uso de sus recursos, considerando que esto representa una oportunidad estratégica para el desarrollo agrícola y la transición energética.
La necesidad de una actualización normativa
Manuel Ron, director de Bio 4, la primera fábrica de bioetanol en Argentina, destacó la obsolescencia del marco regulatorio actual, que data de 2006. Según Ron, el nuevo proyecto de ley propone una desregulación significativa que permitirá atraer inversiones y generar empleo.
Entre las modificaciones más relevantes, se incluye la desregulación de precios, permitiendo que el mercado determine el costo del biocombustible, lo que podría reducir la incertidumbre para los inversores. Además, la ley propone aumentar el corte obligatorio de bioetanol del 12% al 15% y abre la posibilidad de implementar el sistema auto-flex, similar al de Brasil, que permitiría la venta de etanol puro en estaciones de servicio.
Perspectivas de inversión y sostenibilidad
La nueva normativa también se ha presentado como un incentivo para la inversión, con proyectos como el de Bio 4, que anunció una inversión de U$S 70 millones. Además, el bioetanol se plantea como una alternativa viable para la transición energética y la reducción de emisiones, al ser capaz de disminuir hasta un 70% las emisiones de gases de efecto invernadero.
Ron resaltó que el etanol no solo contribuirá al abastecimiento energético del país, sino que también permitirá a Argentina convertirse en un gran exportador de energía fósil, al mismo tiempo que se generan productos de alto valor agregado a partir del maíz, como el etanol y la burlanda, que potencia la ganadería intensiva.
Con el desarrollo de un ecosistema productivo en torno a los biocombustibles, Argentina tiene la oportunidad de impulsar su economía circular y contribuir al cuidado del medio ambiente, cerrando así un ciclo de producción eficiente y sostenible.
Fuente: Info Campo










