El Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC) ha presentado un análisis que revela la notable diferencia en la producción agroindustrial entre Brasil y Argentina. Este estudio destaca que, a lo largo de 23 años, un productor brasileño ha facturado el doble que su par argentino por hectárea de soja.
Un Estudio Revelador
Por primera vez, CIPPEC organizó un encuentro con periodistas para compartir los hallazgos de su investigación, que se centra en la expansión agroindustrial de Brasil. En este contexto, se recordó que hace 25 años, ambos países producían casi la misma cantidad de granos, pero la situación ha cambiado drásticamente. Actualmente, Brasil produce 2,5 veces más que Argentina.
Una Comparación Impactante
Los investigadores Iván Ordoñez y Paula Szenkman compararon las cosechas de ambos países, señalando que la cosecha de soja en Brasil supera a la suma de todas las cosechas de granos de Argentina. Durante los últimos 25 años, Brasil ha logrado 12 cosechas récord más que Argentina, alcanzando 37 campañas frente a las 25 de su vecino.
Desafíos para Argentina
Luciano Laspina, ex miembro de la Cámara de Diputados y director de CIPPEC, advirtió que si Argentina no toma medidas urgentes, su principal socio comercial podría eliminar los impuestos intraproductivos para 2030. El estudio sugiere que hay una oportunidad para que Argentina aprenda del modelo brasileño y mejore su desarrollo agroindustrial.
Factores Clave en la Producción
Ordoñez identificó cuatro frentes que explican la brecha en el desempeño agroindustrial. El primero es el respeto a la propiedad privada, que Brasil consolidó tras la asunción de Lula Da Silva, lo que permitió reducir la toma de tierras por movimientos sociales. En contraste, los productores argentinos han enfrentado intervenciones en sus ingresos debido a las retenciones y la brecha cambiaria.
Además, se destacó que, en promedio, los productores brasileños han recibido el doble de ingresos por hectárea de soja en comparación con los argentinos, especialmente en años de sequía. Brasil, por su parte, ha contado con una frontera agrícola amplia y accesible para expandir su producción.
Financiamiento y Tecnología
Otro aspecto crucial es el acceso al financiamiento. Brasil ha aumentado el crédito por hectárea sembrada de manera sostenida durante 20 años, apoyado por programas gubernamentales que subsidian tasas de interés. En contraste, Argentina ha recaudado en promedio 5.000 millones de dólares anuales en retenciones, lo que limita la capacidad de inversión de sus productores.
El estudio también resalta la importancia del desarrollo tecnológico, donde Brasil ha invertido considerablemente para superar los desafíos de cultivar soja y maíz en suelos tropicales. A través de la colaboración entre el sector público y privado, Brasil ha logrado igualar y superar los rendimientos argentinos en diversas regiones.
Un Futuro por Definir
El análisis concluye que la lógica de inversión en Brasil es expansiva, mientras que la de Argentina es defensiva. Esto ha llevado a una menor presión sobre los recursos y una mayor capacidad de adaptación a los desafíos climáticos. El estudio de CIPPEC busca aplicar estas lecciones en Argentina, enfocándose en el desarrollo agroindustrial como motor económico que beneficie a las ciudades intermedias.
Fuente: Info Campo










