En la Patagonia, se está llevando a cabo un ensayo que busca validar un nuevo suplemento alimenticio para ovejas, utilizando materias primas locales. Esta experiencia, que se desarrolla en Gobernador Gregores, involucra a la Escuela Agropecuaria Provincial N.º 1 “Heroínas de Malvinas” y representa un esfuerzo por mejorar la alimentación animal en la región.
La primera planta peletizadora de Santa Cruz, inaugurada por el Consejo Agrario Provincial, es el punto de partida de este proyecto. Su objetivo es transformar recursos locales en alimentos con valor agregado. La escuela ha contribuido con fardos de alfalfa y granos para la elaboración de pellets nutritivos, que se probarán en un grupo de 100 ovejas preñadas, divididas en dos lotes.
Monitoreo y evaluación del rendimiento
De acuerdo con Germán Seeber, ingeniero agrónomo y director de la escuela, el ensayo se centra en el último tercio de gestación, un periodo crucial para el desarrollo de los corderos. Uno de los lotes recibirá un suplemento proteico-energético, mientras que el otro no, permitiendo así evaluar el impacto de la suplementación. Durante 45 días, se realizarán registros de variables como peso vivo, condición corporal y porcentaje de parición.
Un enfoque educativo integral
La iniciativa no solo busca resultados productivos, sino que también tiene un fuerte componente formativo. Los estudiantes participan activamente en todas las fases del proyecto, desde la planificación hasta el análisis de datos. Los resultados del ensayo serán presentados en las próximas “Olimpíadas Nacionales”, donde los alumnos mostrarán sus hallazgos sobre la suplementación estratégica en ovinos.
Un impulso para la producción local
El presidente del Consejo Agrario Provincial, Hugo Garay, destacó que este proyecto forma parte de una estrategia para fortalecer la producción en la provincia y generar nuevas oportunidades para los productores. Con el apoyo del gobierno provincial, se busca recuperar la cultura del trabajo y convertir las decisiones de gestión en herramientas concretas para el desarrollo local.
La escuela, que cuenta con 300 estudiantes y 130 docentes, se dedica a la formación agropecuaria, abarcando diversas áreas productivas y teóricas. La implementación de esta planta peletizadora y el ensayo de suplementación demuestran una cadena productiva integrada, que incluye desde la producción local hasta la validación técnica en una institución educativa. Los primeros resultados se esperan en un mes, lo que podría establecer una alternativa viable para aumentar la productividad ovina en Santa Cruz.
Fuente: La Nación










