En los sistemas arroceros, la presencia persistente de herbicidas residuales puede afectar el establecimiento de cultivos posteriores y comprometer su productividad. Ante esta problemática, un equipo de investigación del INTA San Salvador ha evaluado el uso del trébol alejandrino como cultivo de servicio, encontrando resultados favorables tanto en la calidad del suelo como en el rendimiento del maíz.
El estudio analizó rotaciones de arroz con maíz y soja, enfocándose en el impacto de la cobertura vegetal sobre la actividad biológica del suelo y la degradación de herbicidas residuales. Los hallazgos indicaron que la incorporación de esta leguminosa mejora las condiciones para el desarrollo del cultivo posterior y ayuda a mitigar los efectos de fitotoxicidad.
Héctor Rodríguez, investigador del INTA San Salvador y director del estudio, explicó que el objetivo era determinar cómo una cobertura vegetal puede dinamizar la actividad biológica del suelo y beneficiar el crecimiento del cultivo subsiguiente. “Se observó una notable mejora en las condiciones del suelo en profundidad cuando se incorpora el cultivo de servicio, lo que se asocia a una mayor actividad microbiana y al aporte de biomasa, favoreciendo la degradación de los herbicidas acumulados”, destacó.
Resultados del Estudio
El estudio incluyó ensayos en macroparcelas con distintos híbridos de maíz y evaluaciones de muestras de suelo a diferentes profundidades. Las parcelas con trébol alejandrino mostraron un entorno más propicio para el desarrollo radicular, con mejoras evidentes en los estratos más profundos del perfil del suelo.
Entre los 0 y 30 centímetros de profundidad, el cultivo de servicio redujo la fitotoxicidad en un 21%, mientras que en la capa de 10 a 30 centímetros la mejora llegó al 34%. Asimismo, las parcelas con trébol alejandrino presentaron un mayor contenido de materia orgánica en comparación con aquellas manejadas bajo un esquema tradicional, lo que contribuyó a optimizar las condiciones de implantación del maíz y generar una respuesta productiva positiva.
Aumento en el Rendimiento del Maíz
Uno de los hallazgos más significativos del trabajo fue la diferencia de productividad entre los esquemas con y sin cultivo de servicio. El híbrido más sensible a la rotación mostró un aumento de 1.566 kilogramos por hectárea, lo que representa un incremento del 35% en comparación con el esquema sin cobertura. En otro material evaluado, la mejora fue de 557 kilogramos por hectárea, equivalente a un aumento del 11%.
Según el informe, estos avances se vinculan a mejores condiciones generales de implantación, mayor uniformidad del lote, espigas más grandes y una fijación de granos más eficiente. Esto es especialmente relevante en sistemas arroceros, donde los herbicidas utilizados pueden dejar residuos perjudiciales para las especies sembradas posteriormente.
Conclusiones del Estudio
El estudio concluye que la incorporación del trébol alejandrino como cultivo de servicio puede reducir la fitotoxicidad y mejorar el desempeño del maíz en rotaciones. El mayor aporte de materia orgánica, la actividad biológica del suelo y la absorción de residuos por parte de la biomasa vegetal fueron identificados como factores clave para la degradación de las imidazolinonas acumuladas en el sistema.
De esta manera, los resultados posicionan a los cultivos de servicio como una estrategia viable para mejorar las condiciones del suelo y mantener la productividad en sistemas arroceros, ofreciendo beneficios agronómicos concretos, sobre todo en lotes donde la persistencia de herbicidas residuales representa una limitación.
Fuente: Info Campo










