En el contexto de la batalla que enfrenta el sector agropecuario argentino contra la chicharrita del maíz, la reciente llegada de frentes fríos ha resultado en un alivio temporal. Este insecto, conocido científicamente como Dalbulus maidis, ha causado estragos significativos en la cosecha de maíz 2023/24, pero las condiciones climáticas han permitido una reducción en su población.
Según el último informe de la Red Nacional de Monitoreo, aunque se ha observado una disminución en la cantidad de chicharritas, las cifras en zonas endémicas como el NOA y NEA son superiores a las registradas en el mismo periodo del año anterior. Por ello, se recomienda mantener la vigilancia y los esquemas de monitoreo, especialmente con el inicio de las siembras tempranas de maíz.
Informe de la Red Nacional de Monitoreo
El 49° informe de la Red revela que la amplitud térmica durante la segunda quincena de agosto ha contribuido a una drástica reducción de la plaga en las cinco zonas agroecológicas del país. Sin embargo, en las áreas mencionadas, la situación sigue siendo preocupante, y es fundamental evitar la continuidad del «puente verde», que puede favorecer la supervivencia del vector.
Situación por regiones
En el NOA, se ha registrado una importante caída en las poblaciones de Dalbulus maidis, con solo el 10% de las localidades mostrando más de 100 adultos por trampa, en comparación con el 74% de hace un mes. A pesar de esta disminución, el promedio de adultos por trampa sigue siendo superior al de agosto de 2025, con 45 adultos por trampa.
El NEA también ha visto una reducción notable, donde las localidades con más de 100 adultos cayeron al 5%. El promedio de adultos por trampa ha disminuido de casi 187 a 20, aunque aún es mayor que en agosto de 2025.
En la región Litoral, la ausencia de la chicharrita ha aumentado al 68%, con un promedio de solo 0,6 adultos por trampa, similar al nivel de 2025. Por su parte, el Centro-Norte ha experimentado una caída en la presencia de la plaga, con solo un 3% de las localidades mostrando más de 100 adultos, y un promedio de 5,5, que aún es superior al año anterior.
Finalmente, en la región Centro-Sur, se ha mantenido una predominancia de la ausencia del vector, alcanzando el 93% de las localidades, con un promedio de 0,12 insectos por trampa.
El informe completo y el detalle por regiones están disponibles en el sitio web de la Red Nacional de Monitoreo.
Fuente: Info Campo










