El fenómeno climático conocido como El Niño está obligando a las compañías de seguros agrícolas a adaptar sus estrategias ante la posibilidad de una campaña con un aumento en la siniestralidad. Las aseguradoras han comenzado a reforzar sus estructuras para enfrentar este nuevo escenario, que se perfila como desafiante para los productores.
Durante el reciente Congreso Nacional de Productores AFA 4.0, Darío Raimundo, jefe de Producción de La Dulce Cooperativa de Seguros de Granizo, aseguró que ya se están registrando los primeros eventos climáticos que impactan en diferentes regiones productivas. «Desde principios de mes hemos recibido denuncias de daños en varias áreas agrícolas. El clima vuelve a ser protagonista y debemos estar listos para responder con rapidez», afirmó.
El fenómeno de El Niño y sus implicaciones
Raimundo subrayó que el crecimiento en la actividad agrícola representa una oportunidad para el sector asegurador, pero también implica la necesidad de una planificación cautelosa ante un clima más incierto. «El productor ya no mira al cielo», indicó, refiriéndose a la importancia del apoyo de las entidades aseguradoras en la gestión del riesgo.
El aumento en la producción agrícola conlleva una mayor necesidad de administrar los riesgos asociados. «Por eso estamos concentrando recursos humanos y operativos. Estamos convencidos de que este será un año con más siniestros», explicó el jefe de Producción.
Rapidez en la respuesta, fundamental para los productores
La rapidez con la que se gestionan los siniestros por granizo es crucial para que los agricultores puedan continuar con sus actividades y manejar su flujo financiero. Raimundo destacó que la cooperativa se esfuerza por ofrecer un servicio de calidad, buscando dar cobertura y liberar los lotes rápidamente después de un siniestro. «Sabemos que el productor necesita certezas para seguir trabajando», señaló.
Además, la cooperativa ha implementado un sistema de anticipos que permite ofrecer liquidez a los productores tras la tasación de los daños. «Una vez que se realiza la tasación, podemos adelantar dinero según la magnitud del evento, evitando que el productor tenga que esperar hasta el final de la campaña para recibir compensación», agregó.
Con miras a los próximos meses, el desafío para los productores será doble: aumentar la producción y gestionar adecuadamente el riesgo climático. En este contexto, el seguro agrícola se reafirma como una herramienta clave para brindar previsibilidad en una campaña que podría verse afectada por la volatilidad del clima.
Fuente: Info Campo










