Alejandro Alonso, un emprendedor de Tierra del Fuego, se ha convertido en un referente del negocio agropecuario en la región. Con cinco carnicerías y dos feedlots, su historia es una muestra de perseverancia y adaptabilidad en un entorno desafiante.
Originario del sur bonaerense, Alonso inició su trayectoria desde abajo. Luego de pasar por diversas experiencias laborales, incluyendo la industria petrolera, decidió apostar por el comercio de carne, aunque enfrentó fracasos iniciales. Tras un periodo de reconfiguración y aprendizaje, logró establecer sus carnicerías en Río Grande, donde comenzó a construir su imperio agropecuario.
Un camino lleno de desafíos
Alonso recuerda su llegada a la Patagonia y los inicios en el negocio de la carne. En sus palabras, «Alquilé dos hectáreas y empecé a producir lechugas», retomando así su conexión con la agricultura. Con el apoyo de su esposa, la situación económica mejoró, y pudo abrir su primera carnicería en 1997, que marcó el inicio de una serie de aperturas que lo consolidaron en el mercado local.
Producción propia y autosuficiencia
Decidido a no depender de proveedores externos, Alonso comenzó a engordar sus propios animales. «Quería manejar los tiempos y volúmenes de producción», explica. Con el tiempo, su negocio se expandió, y hoy compra mil quinientos novillos al mes, asegurando un suministro constante para sus carnicerías.
Expansión hacia Ushuaia
Hace más de diez años, Alonso empezó a llevar su carne a Ushuaia. A pesar de los desafíos iniciales, como la resistencia de los consumidores, la perseverancia y la calidad de su producto le permitieron superar las dificultades y establecerse en el mercado turístico de la región.
El desafío del clima y la eficiencia
El clima extremo de Tierra del Fuego representa un obstáculo constante para la producción agropecuaria. Alonso ha enfrentado altos índices de mortandad en sus animales debido a las condiciones climáticas adversas. Sin embargo, su enfoque en la eficiencia y la adaptación ha sido clave para el éxito de su negocio.
Con un modelo de negocio que prioriza la sostenibilidad y el apoyo a los ganaderos locales, Alonso ha logrado convertir su historia de fracasos en una lección de resiliencia y éxito en el sector agropecuario de la Patagonia argentina.
Fuente: Info Campo










