Los establecimientos de feedlot, dedicados al engorde de ganado, enfrentan una situación crítica que podría afectar su rentabilidad en el futuro. Fernando Storni, presidente de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), advirtió que la diferencia significativa entre el precio de la invernada y el valor de venta de los animales engordados está generando márgenes cada vez más reducidos.
Storni explicó que, aunque el costo de alimentación aún permite generar ganancias, el principal desafío radica en el creciente diferencial de compra-venta. Este incremento complica la posibilidad de obtener beneficios, llevando a algunos productores a una descapitalización progresiva.
La expectativa de una fuerte subida en el valor de los animales engordados es incierta. Storni comentó que, a diferencia de años anteriores, donde el aumento de precios era más predecible, la situación actual presenta un panorama más volátil. «Es difícil pensar en subas ya del 5 al 10%», afirmó.
Según el último informe de la CAF, el resultado positivo por animal sin incluir el costo financiero asciende a $44.639. Sin embargo, al incorporar este costo, la situación cambia drásticamente, con una pérdida de $33.881 por cabeza. Para alcanzar el equilibrio, el precio del animal gordo debería ser de aproximadamente $5309 por kilo, mientras que actualmente se encuentra entre $4800 y $5000.
Una de las estrategias que están adoptando los productores para mejorar la rentabilidad consiste en extender el tiempo de engorde de los animales. En el caso de los machos, el engorde se está prolongando hasta 140 días, en comparación con los 100 días habituales. Este enfoque busca no solo aumentar el peso de los animales, sino también mejorar la calidad de la carne, adaptándose a la demanda del mercado de exportación.
En cuanto a las exportaciones, Storni considera que el panorama internacional para las proteínas animales se mantiene favorable, aunque existen incertidumbres para el año entrante. El presidente de la CAF enfatizó la importancia de mantener abiertos los mercados externos, evitando intervenciones que puedan interrumpir las ventas.
La situación de ocupación en los corrales también ha mostrado una disminución, con un 71,56% de ocupación al 1° de septiembre, en comparación con el 75,46% del mes anterior. Esta reducción se atribuye principalmente al comportamiento estacional del negocio, aunque se mantiene la preocupación por la rentabilidad de los animales que ingresan actualmente.
En resumen, Storni señala que el número actual en el sector es «neutro, con alguna luz amarilla hacia adelante», instando a los productores a estar atentos a las variaciones en el mercado para asegurar la rentabilidad futura de sus negocios.
Fuente: La Nación










