En un evento conmemorativo por sus 70 años, Coninagro reunió a productores, dirigentes del cooperativismo, políticos y empresarios en la Bolsa de Cereales. Durante la ceremonia, el presidente de la entidad, Lucas Magnano, instó a dejar de lado las divisiones internas y solicitó mejores condiciones para la producción e inversión en el sector agropecuario.
Magnano enfatizó que producir en Argentina debe ser «una actividad viable, rentable y sostenible en el tiempo», destacando la importancia de contar con estabilidad, previsibilidad y reglas claras para facilitar el trabajo de los productores. En su discurso, se refirió a los altos costos, la presión impositiva, el acceso limitado al financiamiento y los problemas de infraestructura que afectan al campo argentino.
El presidente de Coninagro también subrayó el valor del trabajo realizado por los productores y las cooperativas en las diversas regiones del país. «Detrás de cada productor hay mucho más que una actividad económica. Hay trabajo, arraigo y familias«, afirmó, resaltando el compromiso de los jóvenes que eligen continuar en la actividad agropecuaria.
Magnano señaló que el sector agropecuario enfrenta desafíos significativos, como costos elevados e incertidumbre climática. En este contexto, reiteró que la entidad seguirá trabajando para representar y dialogar con firmeza, sin dejar de defender lo que consideran esencial para la producción en Argentina.
El secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, también participó del evento, destacando el papel crucial de las cooperativas en la producción y comercialización agropecuaria. Iraeta agradeció a Coninagro y a las entidades que integran la Mesa de Enlace por su colaboración con el gobierno nacional en la búsqueda de soluciones para los productores.
Por su parte, Marcelo Collomb, presidente del Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (Inaes), resaltó el crecimiento del cooperativismo en el país, indicando que más de 22 millones de personas están vinculadas a cooperativas y mutuales. Collomb enfatizó la necesidad de preservar un «cooperativismo genuino» en lugar de permitir que sea utilizado con fines políticos o por individuos inescrupulosos.
Fuente: La Nación










