La negociación salarial en La Pampa ha alcanzado un nuevo nivel de tensión tras el rechazo de la Mesa Intersindical a la propuesta del Gobierno provincial. En una reciente reunión, se solicitó un incremento de $179.000 en el ingreso garantizado para una familia tipo, lo que ha llevado a un cuarto intermedio en las discusiones.
La oferta del Ejecutivo consistía en un aumento del 3 por ciento para el mes de agosto, que sitúa el ingreso de un trabajador con cónyuge y dos hijos a cargo en $1.671.012. Sin embargo, los sindicatos han fijado como meta un ingreso de $1.850.000 para el cuatrimestre, revelando una diferencia de $178.988 entre ambas cifras.
Este monto reclamado por la Intersindical no corresponde a una canasta oficial, sino que es una estimación basada en las necesidades de una familia compuesta por dos adultos y dos menores en la provincia. Los representantes sindicales argumentan que el piso ofrecido por el gobierno queda por debajo del costo de vida real.
El esquema del Gobierno incluye un aumento del 3 por ciento en agosto, derivado de un 2 por ciento por el índice de precios de julio y un 1 por ciento adicional. Para septiembre, se prevé una actualización por inflación, y en octubre, una revisión para comparar salarios y precios acumulados.
Desde la Casa de Gobierno se defendió el aumento, indicando que el incremento acumulado para 2026 alcanzaría el 22.54 por ciento frente a una inflación regional del 18.97 por ciento. Además, se destacó que al finalizar septiembre, los salarios estarían tres puntos por encima de los precios.
A pesar de la defensa oficial, los sindicatos han cuestionado que esta comparación no refleja todos los gastos que impactan en el ingreso disponible, como aumentos en cuotas de viviendas y aportes jubilatorios. El objetivo de $1.850.000 podría ser logrado, según los gremios, a través de mejoras salariales o ajustes en el piso garantizado.
La división entre los sindicatos es notable, ya que UPCN ha aprobado la propuesta oficial, mientras que la mayoría de las organizaciones de la Mesa Intersindical no han firmado. Esta fragmentación complica la presentación del conflicto como un rechazo unificado del sector.
Roxana Rechimont, dirigente de ATE, ha calificado el incremento como insuficiente, solicitando además el congelamiento de aumentos en viviendas sociales y evitar nuevas subas en prestaciones de la obra social provincial. El Gobierno, por su parte, ha resaltado la continuidad de las paritarias y los mecanismos de revisión como medidas para preservar el poder adquisitivo.
Por el momento, la Mesa Intersindical no ha dado su conformidad a la propuesta oficial, mientras que UPCN y el sector docente han aceptado sus respectivos acuerdos. La discusión salarial se mantiene abierta, con el 3 por ciento de agosto y la cláusula de actualización como base formal de las negociaciones.
Fuente: NA










