En el contexto de la Semana Mundial del Huevo, que se celebra del 5 al 11 de octubre, surge la historia de Pablo Campiti, un productor que ha transformado su vida y su negocio en medio de la pandemia. Desde Santa Fe, Campiti ha ingresado al mercado de los huevos de gallinas libres de jaula con un enfoque innovador y personal.
Un cambio de rumbo en tiempos difíciles
La trayectoria de Campiti no ha sido sencilla. Hace seis años, cuando la pandemia obligó a cerrar su minimercado y dejó atrás su negocio de bares, un amigo le propuso explorar un nuevo modelo de producción avícola. Motivado por el deseo de ofrecer una proteína saludable para su hijo con autismo, Campiti decidió embarcarse en la producción de huevos de gallinas libres, un sistema aún inexplorado en Argentina.
Los inicios de Ekko Huevos
En 2020, con la llegada de la pandemia, Campiti y su socio se enfrentaron al reto de importar la infraestructura necesaria para su granja. A pesar de las dificultades, lograron establecer su proyecto, conocido como Ekko Huevos, que hoy cuenta con un galpón que alberga entre 16,000 y 17,000 gallinas. Este modelo de producción se basa en el bienestar animal y la calidad nutricional del huevo.
Desmitificando la producción de huevos
Campiti enfatiza la importancia de la clasificación del huevo. En Argentina, el sistema actual clasifica los huevos por tamaño, mientras que en otros países se hace según el sistema de producción. En Europa, por ejemplo, los huevos se etiquetan del 0 al 3, donde el 0 corresponde a los orgánicos y el 1 a los libres de jaula con salida a campo, como los que produce Ekko Huevos.
Un futuro por construir
A pesar de los avances, Campiti reconoce que su producción representa solo un 3% del mercado nacional, donde la mayoría aún proviene de gallinas enjauladas. El desafío es educar a los consumidores sobre las diferencias y beneficios de los huevos de gallinas libres, así como sobre la importancia del bienestar animal en la alimentación.
«El mayor déficit es la falta de información sobre cómo es la vida de una gallina libre de jaula», afirma Campiti, quien se ha comprometido a realizar charlas y actividades educativas para promover su causa.
El llamado a la conciencia
Pablo Campiti, con su historia de superación y compromiso, busca cambiar la percepción sobre la producción de huevos en Argentina. A través de su iniciativa, espera que los consumidores valoren la calidad y el origen de los alimentos que consumen, promoviendo un cambio hacia prácticas más sostenibles y éticas en la industria alimentaria.
Fuente: Info Campo










