El acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea presenta una oportunidad significativa para las cadenas agroindustriales argentinas, pero requiere más que un simple acceso a un nuevo mercado.
Durante la apertura de FARO 2026, Maximiliano Díaz, magíster en Políticas Públicas y socio de Endógena Consultora, expuso sobre la importancia de cumplir con estándares exigentes para lograr que el valor diferencial llegue al productor. La estrategia para aprovechar las ventajas que Argentina ya tiene en Europa se vuelve vital.
Los Escenarios del Acuerdo con Europa
Endógena ha elaborado un informe que analiza cómo el acuerdo impactará en cadenas como soja, maíz, carne bovina, arroz y miel. Díaz subrayó que el acceso a mejores precios está condicionado a la capacidad del sector para adaptarse a las exigencias europeas.
El especialista hizo hincapié en la necesidad de un “salto productivo” que combine eficiencia, reducción del impacto ambiental, trazabilidad y mejor distribución del valor a lo largo de cada cadena. No solo se trata de aumentar la producción, sino de generar un marco que reconozca y sostenga ese valor en el mercado.
Distribución de Cuotas y Estrategias
La distribución de cuotas entre los países del Mercosur es un aspecto crucial para la implementación del acuerdo. La carne bovina es uno de los temas centrales, pero el enfoque debe ser estratégico.
Díaz sugirió que Argentina debería concentrarse en productos donde tiene capacidad productiva y experiencia exportadora, evitando una distribución uniforme de cuotas. “Lo más inteligente sería que Argentina aproveche las cuotas donde tiene mayor producción y ya está inserta en Europa”, afirmó.
Precios Elevados y Exigencias Europeas
El mercado europeo ofrece precios mucho más altos, especialmente en el caso de la carne vacuna, donde los precios pueden llegar a ser tres veces superiores a los de China. Sin embargo, acceder a este mercado implica aceptar estándares más estrictos.
Por ejemplo, tras la posibilidad de acceder a cuotas con arancel cero para la miel argentina, la Unión Europea estableció nuevas normas de certificación del origen y las condiciones de producción del producto. Esto resalta que “Europa paga más, pero también exige más”, explicó Díaz.
Trazabilidad como Herramienta de Valor
Uno de los desafíos principales para las cadenas argentinas es construir un sistema de trazabilidad integral que permita seguir el producto durante todo el proceso, asegurando que el valor generado llegue al productor.
El sistema debe garantizar la transición del productor primario a la industria, y de esta a los comercializadores. La clave será demostrar el origen, la calidad y las condiciones de producción de los productos exportados, convirtiendo las exigencias del mercado en una herramienta de diferenciación.
En conclusión, el acuerdo Mercosur-UE no solo representa una oportunidad para incrementar las ventas en Europa, sino que también ofrece la posibilidad de transformar ese acceso en un mayor valor para toda la cadena agroindustrial argentina.
Fuente: Info Campo










