En el sector agropecuario argentino, un nuevo concepto ha cobrado relevancia en los últimos años: las brechas de rendimiento. Esta noción se refiere a la diferencia entre el rendimiento promedio de los lotes y el máximo potencial que podrían alcanzar con mejoras en prácticas agronómicas, insumos y tecnología.
Dentro de este contexto, surge una segunda brecha que impacta en la productividad: la brecha digital. La conectividad se ha convertido en un elemento esencial para optimizar el potencial productivo en el campo, no solo garantizando acceso a Internet, sino también creando condiciones propicias para la captura y gestión de datos en tiempo real, transformándolos en información que facilite decisiones más acertadas.
El sector agropecuario ha comenzado a enfocarse en la calidad, sustentabilidad y trazabilidad de los productos, gracias a la incorporación de tecnologías avanzadas. Estas innovaciones permiten a los productores responder a las crecientes demandas de consumidores, industrias procesadoras y mercados internacionales.
Visión de la Industria de Telecomunicaciones
Tomás Liceda, Agribusiness Manager de Personal Tech, abordó estos temas durante el Congreso Aapresid, enfatizando la importancia de cerrar la brecha tecnológica en el sector. «La conectividad es un habilitante para la adopción de tecnología, buscando más eficiencia en el proceso productivo», afirmó Liceda.
El ejecutivo destacó que el enfoque debe ser entender las necesidades del productor y determinar qué herramientas pueden mejorar la eficiencia del negocio. «No es solo una cuestión de tener más datos, sino de disponer de la información precisa en el momento justo para la toma de decisiones», subrayó.
El Papel de los Sensores y la Digitalización
La conectividad es el primer paso hacia la digitalización, que incluye la captura de datos mediante sensores, drones y estaciones meteorológicas. Esta información se convierte en un recurso valioso para la toma de decisiones, permitiendo avanzar hacia modelos de agricultura de precisión.
Entre las tecnologías que están emergiendo, se destacan los sensores de suelo, que miden variables críticas como temperatura y humedad. Gracias a esta información, los productores pueden ajustar sus labores y aplicaciones de insumos de acuerdo a las condiciones del lote.
Acceso a Tecnología para Todos
Liceda también enfatizó que la tecnología no es exclusiva de grandes establecimientos agrícolas. «Es posible ser eficiente sin importar la escala de producción», aseguró, señalando que las soluciones digitales son igualmente aplicables en cultivos intensivos y ganadería.
Un ejemplo significativo se observó en Entre Ríos, donde se utilizaron drones para contabilizar animales y estimar su peso con un margen de error del 3%. Esta tecnología no solo proporciona datos valiosos, sino que también optimiza operaciones, minimizando el estrés en el ganado y reduciendo costos.
Transformación Digital en la Cadena Agroindustrial
Durante su participación en un panel sobre transformación digital, Liceda argumentó que el desafío tecnológico no se limita a los productores individuales. Resaltó que la competitividad del sector agroindustrial argentino depende de la capacidad de toda la cadena para cumplir con las exigencias de los mercados internacionales.
En conclusión, la conectividad se posiciona como el punto de partida para que los datos se conviertan en una herramienta efectiva que impulse la mejora de la productividad y la eficiencia en el negocio agropecuario.
Fuente: Info Campo










