La variabilidad ambiental y climática está impulsando a productores y asesores a replantear sus métodos de diseño y planificación de recursos forrajeros. En este contexto, las pasturas polifíticas, que integran diversas especies con características y ciclos de crecimiento diferentes, están emergiendo como una opción viable para lograr una oferta de forraje más equilibrada y duradera.
La esencia de esta estrategia no radica únicamente en aumentar la cantidad de especies, sino en garantizar que cada una cumpla una función específica dentro de la pastura y pueda maximizar su rendimiento en el entorno donde se implantará.
Innovación en Asociaciones Forrajeras
Desde Pemán Semillas, se analizan estas tendencias a través de experiencias prácticas con productores y técnicos, así como con datos obtenidos de su campo experimental. El propósito es avanzar hacia esquemas forrajeros que optimicen los recursos disponibles y mantengan la producción durante períodos más extensos.
Entre las combinaciones más destacadas se encuentra la asociación de Panicum coloratum, cultivar Nyasi, con alfalfa y otras especies templadas. Esta mezcla ha demostrado ser efectiva en regiones donde la alfalfa tiene un ciclo de vida limitado y las gramíneas templadas tienden a disminuir rápidamente.
Persistencia y Manejo: Claves del Éxito
Una de las preocupaciones principales en estas prácticas es la persistencia. Una pastura puede mostrar un alto rendimiento en sus primeros ciclos, pero puede perder rápidamente su productividad si las condiciones ambientales o el manejo no son adecuados. Por lo tanto, más que la cantidad de producción, es crucial evaluar cómo se comporta a lo largo del tiempo.
Las asociaciones de especies pueden ayudar a mantener la producción en diferentes épocas del año, aunque el éxito dependerá de las especies elegidas y de un manejo adecuado. La gestión del pastoreo es esencial; cada componente tiene un patrón de crecimiento distinto y reacciona de manera particular a la intensidad y frecuencia de uso.
Una Estrategia Adaptada a Cada Ambiente
La tendencia hacia las pasturas polifíticas no indica que las pasturas monoespecíficas hayan quedado obsoletas. Cada establecimiento tiene requerimientos únicos, y la decisión debe basarse en las características del ambiente y del sistema productivo. En algunas circunstancias, una sola especie puede ser la opción más eficiente, mientras que en otras, una combinación puede facilitar el aprovechamiento de las condiciones ambientales y complementar los ciclos de crecimiento.
La observación actual muestra un aumento en la superficie destinada a pasturas perennes, tanto puras como polifíticas, especialmente en sistemas de cría. Esta tendencia busca crear sistemas ganaderos más estables y previsibles en términos de producción y disponibilidad de forraje.
La clave está en diseñar una estrategia que se ajuste a las condiciones reales de cada establecimiento. Los factores como el ambiente, las especies seleccionadas, los objetivos productivos y el manejo deben ser considerados de manera integral para establecer una oferta forrajera sostenible en el tiempo.
Fuente: Info Campo










