El productor agropecuario Ignacio Garciarena ha sido nombrado nuevo presidente de la Fundación Barbechando, una entidad que se enfoca en abordar temas cruciales para el sector agropecuario. Su gestión, que se extenderá hasta 2029, se centrará en iniciativas relacionadas con vandalismo rural, biocombustibles y la discusión de una nueva ley de semillas.
Durante su asunción, Garciarena aseguró que no habrá cambios en las prioridades de la fundación. Su objetivo es acercar las demandas del agro al Congreso y ampliar el respaldo político necesario para convertir estas propuestas en normativas. «No hay un cambio de agenda, es una continuidad de los temas», destacó.
Uno de los temas prioritarios será la reducción de las retenciones en el sector agropecuario. Garciarena explicó que busca que esta cuestión se resuelva en el Congreso mediante una ley que limite la capacidad del Poder Ejecutivo para aumentar dichos impuestos. «La eliminación del tributo permitiría aumentar la producción y la actividad económica», subrayó.
A pesar de la resistencia del gobierno a comprometerse con esta reducción, Garciarena expresó que hay consenso en la necesidad de un enfoque gradual que contemple el impacto fiscal. La administración actual, según él, comparte la preocupación por las retenciones, pero aún depende de esos recursos para el equilibrio fiscal.
Garciarena también mencionó la importancia de que cualquier modificación futura a los derechos de exportación pase por el Congreso, evitando decisiones unilaterales del Ejecutivo. En cuanto a los proyectos en curso, destacó el avance del proyecto sobre vandalismo rural y el de biocombustibles, que están en diferentes etapas legislativas.
El nuevo presidente de Barbechando se enfocará en trabajar con una red de legisladores que trascienda los intereses agropecuarios. Actualmente, el Espacio Legislativo Interpartidario del Agro (ELIA) cuenta con 78 miembros, lo que refleja el creciente interés por estos temas en el ámbito legislativo. Garciarena enfatizó que el peso del agro en la economía argentina no se traduce en una representación política equitativa, y su tarea será construir vínculos de confianza con los legisladores.
La principal deuda de la política con el agro, según Garciarena, es «la escucha». Asimismo, destacó que el sector debe aprender a comunicar sus demandas de manera efectiva para que puedan convertirse en decisiones legislativas.
Fuente: La Nación










