Hugo Lattanzi, un ingeniero agrónomo con raíces en la Patagonia, ha realizado una apuesta significativa en el sector agropecuario al adquirir un establecimiento de 100 hectáreas en Lamarque, Río Negro. Con una fuerte tradición familiar en la agricultura y la actividad petrolera, Lattanzi ha sabido identificar el enorme potencial de los cultivos estivales bajo riego en la región.
Desde su educación en la Universidad Nacional de Córdoba, donde cursó ingeniería agrónoma, Lattanzi se mostró interesado en las condiciones que ofrecen los valles patagónicos. Su interés creció a partir de visitas al INTA Alto Valle y su trabajo en colaboración con otros profesionales del sector. «Siempre vi a la zona con mucho potencial», afirmó Lattanzi, quien considera a Río Negro como una suerte de «Tierra prometida» para la producción agrícola.
Las condiciones ambientales del Valle Medio son favorables para el cultivo de granos. Lattanzi destacó la alta heliofanía y las noches frescas, características que favorecen el desarrollo del maíz, además de la seguridad hídrica que ofrece el riego por manto proveniente del río Negro, eliminando el riesgo de sequías. A su vez, la región presenta un déficit de maíz grano, lo que representa una oportunidad para el sector ganadero local.
La planificación del proyecto en Lamarque ha sido gradual, comenzando con el alquiler del predio a un ingeniero agrónomo local para adecuar los lotes y realizar la siembra inicial de maíz. En su primera cosecha, logró rendimientos destacados de 125 quintales por hectárea, utilizando híbridos de semillas YPF Agro e Illinois. Tras este éxito, Lattanzi decidió gestionar directamente la producción, incorporando maquinaria propia y trabajando en la adecuación de terrenos.
En la actualidad, Lattanzi se enfoca en optimizar la producción en sus 60 hectáreas efectivas y planea expandir a entre 70 y 80 hectáreas en el futuro. Los estudios indican que la región puede alcanzar un potencial productivo de hasta 190 quintales por hectárea bajo riego optimizado, y su meta es estabilizar rendimientos superiores a los 120/140 quintales.
Además, Lattanzi ha implementado el Proyecto Brechas, en colaboración con la Universidad de Nebraska, para medir y optimizar la eficiencia de los cultivos bajo riego. Aunque actualmente se centra en el maíz, su plan incluye diversificar los cultivos e incorporar nuevos esquemas de producción, como la recría bovina a pasto.
Con resultados alentadores y una visión clara, Lattanzi continúa evaluando nuevas inversiones en el Valle Medio, consolidando la región como un polo emergente para la agricultura bajo riego en el país.
Fuente: La Nación










