Con la probabilidad de un evento de El Niño muy intenso en los próximos meses, el sector agrícola argentino se encuentra en alerta máxima. Este fenómeno climático podría traer consigo un aumento significativo de las precipitaciones, justo cuando se inicia una nueva campaña agrícola. La Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) ha expresado su preocupación por la falta de mantenimiento de los caminos rurales y la escasa avance en las obras hidráulicas necesarias para mitigar el impacto de las lluvias.
Según Carbap, la provincia enfrenta este desafío con una infraestructura deteriorada y sin las intervenciones adecuadas para reducir los efectos adversos de las inclemencias climáticas sobre la producción agrícola. Pablo Ginestet, presidente de la entidad, destacó que la red de caminos rurales, que abarca aproximadamente 120.000 kilómetros, es fundamental para el traslado de insumos y productos, pero ha sufrido un notable deterioro por la falta de inversiones y mantenimiento.
En diálogo con medios locales, Ginestet enfatizó la urgencia de realizar trabajos de reparación y mantenimiento en los caminos, advirtiendo que la proximidad de la nueva siembra hace que este tema sea crítico. «La mayoría de los caminos rurales han recibido muy poco cuidado y eso es preocupante, especialmente con el pronóstico de inundaciones que se avecina», señaló.
Las conversaciones entre Carbap y el gobierno provincial han buscado acelerar la limpieza de canales y otras obras hidráulicas, pero los avances han sido mínimos y tardíos. «Es muy poco lo que se ha hecho hasta ahora. En este momento ya no hay tiempo suficiente para estar preparados ante un eventual evento de El Niño», añadió el dirigente.
Además, Ginestet puso de relieve que los planes de acción de los intendentes se centran más en atender emergencias urbanas que en garantizar la operatividad de los productores en sus campos. «Los municipios están pensando en cómo evitar que los pueblos queden aislados, pero no en cómo los productores pueden seguir trabajando y sacando su producción», remarcó.
La preocupación por la situación de los caminos ha crecido entre los productores, con un aumento significativo en los reclamos por el estado de las vías rurales. Se estima que el 80% de las sociedades rurales enfrenta problemas relacionados con la red vial, siendo las zonas del centro y noroeste bonaerense las más afectadas.
A pesar de que existe un programa provincial para el mantenimiento de caminos rurales, Carbap considera que es insuficiente y reclama mayor celeridad en la finalización de obras hidráulicas y mejoras en el drenaje. Ginestet advirtió que, si bien se han mantenido diálogos con el gobierno, las respuestas siguen siendo escasas y no abordan adecuadamente la problemática.
La situación es alarmante: alrededor del 70% de los caminos rurales en Buenos Aires se encuentran en condiciones malas o regulares, lo que pone en riesgo la operatividad del campo ante el inminente fenómeno de El Niño. Mientras los meteorólogos confirman las previsiones de intensas lluvias, los productores argentinos enfrentan una vez más la temporada agrícola con un panorama de vulnerabilidad similar al de años anteriores, debido a la falta de inversión en infraestructura y mantenimiento de caminos.
Fuente: La Nación










