El próximo 12 de noviembre, Alfredo Di Costanzo, doctor en nutrición animal y profesor en la Universidad de Nebraska, participará en el Congreso Federal Ganadero organizado por Rosgan. Durante su disertación, abordará las claves del modelo ganadero estadounidense, un sistema que se ha consolidado gracias a la participación de pequeños productores familiares.
Según un informe previo, la ganadería de EE.UU. se caracteriza por una estructura atomizada, donde el tamaño promedio de los rodeos de cría es de apenas 44 vacas. Esta base familiar ha permitido al país abastecer su mercado interno y ofrecer carne de calidad internacional.
Transformaciones en la Ganadería
Di Costanzo propone examinar la evolución histórica de la ganadería estadounidense para entender los retos actuales. A pesar de que la actividad comenzó de manera artesanal, ha incorporado tecnología y mecanismos de diferenciación que han transformado su competitividad en el ámbito global.
Una de las claves del éxito radica en el sistema de clasificación de carne, establecido en 1919, que define categorías como Prime y Choice, fundamentales para el posicionamiento internacional de la carne estadounidense. Este sistema ha permitido asegurar una oferta de carne premium, especialmente reconocida en mercados exigentes como Japón y Corea.
Desafíos Generacionales
Di Costanzo advierte que el principal reto para la ganadería no es tecnológico, sino la continuidad de las familias productoras. La transmisión de conocimientos desde la infancia es crucial para el recambio generacional. Sin embargo, muchos jóvenes optan por oportunidades laborales fuera del ámbito agrícola, lo que plantea la interrogante: “¿Quién producirá los terneros para engorde en el futuro?”
A pesar de los precios atractivos en el mercado, la recuperación de los rodeos requiere tiempo y capital. Las transformaciones en la organización productiva incluyen movimientos de integración familiar, donde productores de feedlots invierten en recría y producción de terneros.
Alternativas para Nuevas Generaciones
Se están explorando mecanismos alternativos para facilitar la entrada de jóvenes en la ganadería sin necesidad de un capital inicial significativo. Estos esquemas permiten que los jóvenes, a través de su trabajo, puedan acceder gradualmente a ganado o tierras, construyendo así su propio patrimonio.
En resumen, la experiencia estadounidense presenta dos facetas: una industria que ha logrado establecerse como líder mundial en la oferta de carne, y una estructura que enfrenta el desafío de asegurar su futuro a través de un recambio generacional efectivo.
Fuente: La Nación










