El Congreso Internacional de Maíz realizado en Córdoba se enfocó en debatir temas cruciales para la toma de decisiones en la campaña actual de este cereal, que sigue los pasos de la última cosecha récord.
Uno de los temas centrales fue la genética, con la participación destacada de la empresa Nidera. Leandro Ulrich, gerente de desarrollo de producto de la firma, ofreció una visión sobre los avances biotecnológicos que buscan mejorar el rendimiento, la estabilidad y la sanidad del cultivo.
LA ESTABILIDAD DEL MAÍZ, LA CLAVE
Ulrich subrayó la importancia de la estabilidad en el mejoramiento genético del maíz, especialmente en un contexto donde las siembras tardías son cada vez más comunes. En este sentido, destacó la necesidad de establecer pisos productivos antes de explorar techos máximos.
La discusión sobre el rendimiento fue un punto recurrente en varios paneles del Congreso. Según datos de Nidera, en los últimos 25 años, la superficie de maíz en Argentina se ha triplicado, mientras que el rendimiento promedio nacional ha crecido un 35% y los techos productivos un 43%. Sin embargo, aún persiste una brecha del 19% entre el rendimiento actual de los lotes y su potencial máximo.
Para reducir esta brecha, Nidera combina genética con un enfoque de manejo por ambientes. Según la empresa, la densidad variable ha permitido incrementar los rendimientos en un 4,5% en comparación con la densidad fija desde 2020.
La empresa también ha establecido una red de ensayos, destinando el 60% de sus esfuerzos a fechas de siembra tardías, apoyándose en un nuevo centro de investigación en Villa del Totoral, al norte de Córdoba. Desde esta plataforma, han podido desarrollar híbridos que mejoran el rendimiento y la adaptación tanto en siembras tardías como en tempranas.
Además, se han creado híbridos con biotecnología para el control de malezas y plagas. Ulrich mencionó que están trabajando arduamente para ofrecer productos que se adapten a las fechas de siembra tardías, y destacó los desafíos en cuanto a sanidad, específicamente con la chicharrita y el spiroplasma.
En este contexto, Nidera ha desarrollado híbridos templados con resistencia al spiroplasma y ha realizado cruzas con híbridos tropicales para aprovechar sus cualidades. También están introduciendo híbridos provenientes de Brasil, que presentan buena tolerancia al spiroplasma, para ser evaluados en el territorio argentino.
Al ser consultado sobre el seguimiento de nuevos desarrollos biotecnológicos, Ulrich mencionó que actualmente el Viptera 3 es el proyecto más destacado, anticipando que hacia finales de la década se presentarán nuevas innovaciones, dado que estos avances requieren tiempo para su implementación.
Fuente: Info Campo










