Una reciente decisión de la Dirección General de Administración (DGA) del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) ha generado una fuerte polémica, al incorporar a Daniel Alfredo Neira, quien recibió una indemnización de $109.781.999,73 tras su despido del Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom).
El suceso ha llevado a que el Consejo Directivo del INTA considere revisar esta decisión, ya que Neira fue despedido del Enacom el 31 de julio de 2026, y un día después ya ocupaba el cargo de “gerente de contabilidad” en el organismo agropecuario. Según documentos a los que accedió la prensa, su liquidación incluyó $73.067.618,10 por indemnización por antigüedad, $9.742.349,08 de preaviso y $24.096.076,72 por vacaciones no gozadas.
La controversia se intensificó cuando el Consejo Directivo fue informado sobre las circunstancias de su desvinculación. A pesar de que se formalizó su contratación mediante la Resolución 296/2026, se alegó que no se había proporcionado información acerca de su situación previa en el Enacom. Fuentes internas indicaron que la DGA solicitó su contratación sin conocer la totalidad de su historial laboral.
Además, se discutió el contexto de esta contratación en medio de un proceso de retiros voluntarios que el INTA había implementado para reducir su personal. En el último año, el organismo había facilitado la desvinculación de aproximadamente 1,244 empleados, lo que plantea interrogantes sobre la necesidad de incorporar nuevamente a un ex funcionario con una indemnización considerable.
Por el momento, el futuro de la contratación de Neira en el INTA está en revisión, y las autoridades han indicado que, si es necesario, se tomarán medidas para revertir su designación, dependiendo de las recomendaciones del área jurídica del organismo.
Fuente: La Nación










