La calidad de la semilla de soja se convierte en un aspecto crucial ante la próxima campaña 2026/27, ya que se han observado señales de deterioro en las muestras analizadas. Este problema se origina en las condiciones ambientales adversas durante la recolección de la última cosecha, que incluyeron un prolongado período de humedad.
Un informe del Laboratorio de Análisis de Semillas de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) revela que el 72% de las muestras del año 2025/26 superaron el Poder Germinativo (PG) de referencia del 80%, una caída significativa respecto al 87%% registrado en la campaña 2024/25.
Impacto de las condiciones climáticas
Las inusuales precipitaciones de abril de 2026, que excedieron los 100 milímetros en varias regiones de Córdoba, junto con los excesos hídricos, contribuyeron al deterioro de las semillas. Estas condiciones hicieron que algunas semillas permanecieran expuestas a altos niveles de humedad durante más tiempo del habitual, lo que favorece su deterioro.
La importancia de analizar cada lote
El informe advierte que el descenso en la calidad no implica que todas las semillas estén comprometidas, pero sí resalta la necesidad de evaluar cuidadosamente cada lote. Se ha observado un aumento en la proporción de muestras en las categorías de calidad más bajas, lo que obliga a realizar análisis de laboratorio exhaustivos antes de la siembra.
Recomendaciones para los productores
Desde la BCCBA se aconseja realizar controles periódicos de los lotes almacenados y considerar el uso de tratamientos fungicidas para proteger las semillas, especialmente ante antecedentes de humedad. La evaluación de la calidad debe incluir, además del PG, el vigor y la respuesta sanitaria de las semillas.
Ante la inminente campaña, los productores deben ser cautelosos y no dejar la implantación librada al azar. Conocer la calidad de las semillas antes de sembrar puede marcar la diferencia entre una emergencia uniforme y complicaciones futuras.
Fuente: Info Campo










