Un asalto a mano armada tuvo lugar en el hogar de una jubilada de 65 años, donde tres delincuentes irrumpieron con violencia, golpeándola y manteniéndola retenida por más de una hora. El incidente se registró en una vivienda ubicada en la calle Reaño 2885, en González Catán.
Los ladrones se llevaron una cantidad significativa de dinero, objetos de valor y un collar que la víctima había heredado de su difunto marido. A pesar de la brutalidad del ataque, la mujer no sufrió heridas graves. En un relato desgarrador, Juana Ángela Fernández comentó: «Yo les dije que no tenía nada». Sin embargo, los delincuentes la golpearon repetidamente, increpándola con insultos.
La nieta de Fernández también compartió detalles sobre el suceso, indicando que los asaltantes ingresaron a la casa a través de una ventana. Una vez dentro, golpearon y maniataron a la mujer mientras buscaban más pertenencias. La denuncia del robo fue presentada en la Comisaría Sur 2da., que ahora lleva adelante la investigación.
Las cámaras de seguridad del vecindario registraron el momento en que los tres asaltantes abandonaron la propiedad, huyendo rápidamente y saltando la reja. Además del dinero y el collar, se llevaron el celular de la jubilada, mientras se burlaban de ella durante el robo. «Mientras se llevaban las cosas, se burlaban», recordó la víctima.
Uno de los atacantes fue descrito por la jubilada como “petiso” y “malo”, quien parecía liderar a los demás. La familia también reportó que los delincuentes utilizaron una Biblia para golpear a la mujer y le arrojaron agua en un acto de humillación.
“Dentro mío hay un gran dolor. Se llevaron todo, no tengo nada”, expresó Fernández, resaltando que lo poco que poseían fue adquirido con esfuerzo y dedicación.
Este violento episodio se suma a un contexto preocupante en la región, donde hace pocos días un hombre de 47 años perdió la vida en un intento de robo en la misma área. Las autoridades continúan investigando ambos casos para dar con los responsables.
Fuente: La Nación










