Un sueño compartido que se hace realidad
Un grupo de amigos ha transformado su pasión por la cocina en un emprendimiento gastronómico que busca conectar con su comunidad. Soldán, el nuevo local, surge de la unión de la amistad y la creatividad en la cocina, donde el pastrón se ha convertido en la estrella del menú. Desde la pandemia, Gustavo Gorzalczany ha estado perfeccionando su receta, mientras que Javier Tenenbaum ha aportado su experiencia con platos tradicionales del litoral argentino.
María Eugenia Monarriz y Sandra Iurcovich también han sido fundamentales en este proceso, creando un ambiente donde compartir platos sabrosos era el objetivo principal. La idea de emprender un negocio nunca fue el foco inicial, sino que fue un resultado natural de su amor por la gastronomía.
Del encuentro casual a la apertura del local
La crisis económica que enfrentaron llevó a los amigos a replantearse su futuro. Durante una visita a la Patagonia, se enteraron de que un local estaba disponible en La Isla de la Paternal. Sin dudarlo, decidieron alquilarlo, lo que marcó el comienzo formal de Soldán.
La transición de cocinar para amigos a abrir un local no fue sencilla. Reconocieron que necesitaban orientación, por lo que contactaron a profesionales del sector que les ayudaron a definir su propuesta. El compromiso de ofrecer comidas con historia se mantuvo intacto, y el enfoque en la gastronomía de barrio se volvió el sello distintivo del emprendimiento.
Un espacio para la comunidad
Desde su apertura, Soldán ha buscado integrarse al barrio y fomentar la interacción con los vecinos. A diferencia de otros negocios que dependen de aplicaciones de entrega, ellos han optado por un espacio físico donde la gente pueda disfrutar de la experiencia de comer en un lugar cercano. La respuesta del público ha sido positiva, destacando tanto la calidad de la comida como la calidez en el trato.
La estética del local refleja esta conexión con el barrio, inspirándose en recuerdos y experiencias previas de los socios. Aunque el espacio es pequeño, priorizaron una cocina funcional, ofreciendo sándwiches, sopas y otras delicias que evocan el sabor de las reuniones familiares.
La evolución de un proyecto comunitario
A medida que Soldán crece, sus fundadores continúan aprendiendo sobre el mundo gastronómico, enfrentando nuevos desafíos con entusiasmo. A pesar de no haber abandonado sus carreras paralelas, han encontrado en este proyecto un nuevo lenguaje y una forma de interactuar con la comunidad que los rodea.
Soldán abre de martes a sábados de 11:30 a 20:00 y domingos de 12:00 a 16:00, ofreciendo envíos a domicilio a través de WhatsApp. La dirección es Paz Soldán 4971, La Paternal. Para más información, pueden seguirlos en Instagram @soldan.ayc.
Fuente: La Nación










