La reciente campaña agrícola en Argentina ha revelado dos realidades distintas: mientras algunas regiones enfrentaron retrasos en la siembra debido a excesos hídricos, otras han experimentado rendimientos excepcionales en la cosecha de maíz. Este último caso no se debe únicamente a las abundantes lluvias, sino a la capacidad del sistema agrícola para aprovechar adecuadamente estos recursos.
Expertos como Navier Picco, de la Regional Aapresid Videla, y Gustavo Herrero, de la Regional Aapresid La Pampa, han compartido sus experiencias exitosas, donde la planificación y la gestión a largo plazo han sido fundamentales para alcanzar rendimientos sobresalientes.
Rindes Prometedores en Santa Fe
De acuerdo con la Bolsa de Comercio de Rosario, el rendimiento promedio de maíz en Santa Fe para la campaña 2025/26 fue de 97,7 quintales por hectárea (qq/ha). Sin embargo, en la región de Videla, donde Picco ejerce su labor, se han reportado lotes que alcanzaron rendimientos impresionantes de entre 190 y 225 qq/ha, superando ampliamente los promedios históricos.
Picco enfatiza que el éxito no puede ser atribuido únicamente a las condiciones climáticas favorables. “Los lotes que destacan en rendimiento son aquellos donde los productores han adoptado prácticas agrícolas sostenibles a lo largo de los años, como la siembra directa, rotaciones intensivas y el uso de cultivos de cobertura”, afirmó.
Estrategias de Manejo Efectivas
La correcta gestión del suelo es un factor clave en estos logros. Los productores han implementado análisis de suelo para definir estrategias de fertilización y han utilizado aplicaciones fraccionadas de nitrógeno, lo que ha permitido una rápida absorción gracias a las lluvias. Además, la elección de híbridos adecuados y el control de malezas han optimizado el rendimiento del cultivo.
Aunque los resultados en soja no han sido tan espectaculares, también se han notado mejoras significativas. Picco resaltó que “la capacidad del suelo para almacenar agua es determinante; sin ella, el cultivo no puede aprovechar los recursos hídricos disponibles”. En lotes bien manejados, los rendimientos de soja oscilaron entre 41 y 43 qq/ha.
La Pampa: Rompiendo Récords
En La Pampa, los datos de la Bolsa de Cereales de Córdoba indican un rendimiento promedio de 68,5 qq/ha en maíz y 32,9 qq/ha en soja, estableciendo nuevos récords en la región. Gustavo Herrero coincide con Picco en la importancia de un manejo adecuado para maximizar los beneficios del clima. “El buen clima se aprovecha con manejo”, afirmó.
Herrero ha adaptado su estrategia de siembra para optimizar las condiciones durante el período crítico del cultivo. Con una rotación que incluye trigo, camelina, maíz, soja y girasol, ha logrado mantener la salud del suelo y la productividad de sus cultivos. Asimismo, resalta la importancia de cultivos de cobertura, como la vicia, para mejorar la estructura del suelo.
Un Enfoque a Largo Plazo
El enfoque de Herrero sobre la nutrición del suelo se basa en análisis a largo plazo, ajustando la fertilización según el potencial específico de cada lote. Gracias a estas prácticas, ha conseguido rendimientos de hasta 90 qq/ha de maíz y 40 qq/ha de soja, resultados que considera alcanzables y no excepcionales.
Ambos expertos coinciden en que el rendimiento agrícola no se construye de la noche a la mañana, sino que es el resultado de una planificación meticulosa y sostenida a lo largo de los años.
Fuente: Info Campo










