na persona acogida al régimen del arrepentido, una investigación previa sobre una organización narcocriminal, automóviles, una concesionaria y, finalmente, una cadena de gimnasios que consiguió abrir o proyectar siete establecimientos en apenas 17 meses. Esa es la secuencia que llevó a la Justicia Federal a desplegar uno de los operativos por presunto lavado de activos de mayor impacto reciente en Chaco y Corrientes.
La investigación tiene en el centro a personas vinculadas con Exen, una cadena de gimnasios que comenzó su expansión en febrero de 2025 y que quedó bajo la lupa por el volumen y la velocidad de las inversiones realizadas. La Fiscalía sostiene, por ahora como hipótesis, que parte de los fondos introducidos en esos emprendimientos podría provenir del narcotráfico u otros delitos.
La causa es encabezada por el fiscal general Patricio Sabadini, responsable del Área de Investigación y Litigio de Casos Complejos de la Unidad Fiscal Resistencia, y tramita ante el Juzgado Federal N°1 de Resistencia, a cargo de la jueza Zunilda Niremperger.
Este viernes, la investigación salió de los expedientes y se hizo visible en las calles: hubo 18 allanamientos simultáneos en Resistencia, Barranqueras y Pampa del Infierno, en Chaco, y en la ciudad de Corrientes. Los procedimientos alcanzaron gimnasios, viviendas particulares, concesionarias de automóviles, escribanías y estudios contables.
Participaron alrededor de 200 gendarmes y 50 policías chaqueños, además de contadores, especialistas informáticos, agentes de ARCA y personal de la Fiscalía Federal.
La declaración que puso en marcha la causa
El punto de partida fue la información aportada por una persona que se acogió al régimen del arrepentido. Su acuerdo de colaboración fue posteriormente homologado por el Juzgado Federal N°1.
El testimonio llevó a los investigadores hacia un grupo familiar y una concesionaria de automóviles que aparecían relacionados con integrantes de una organización narcocriminal investigada en otro expediente por narcotráfico, lavado de activos y tenencia ilegal de armas.
Uno de los datos que despertó el interés de la Fiscalía fue que vehículos utilizados por integrantes de aquella organización tendrían conexiones con la concesionaria luego investigada.
A partir de allí, Sabadini abrió una pesquisa patrimonial para establecer si detrás de determinadas actividades comerciales existían maniobras destinadas a introducir dinero ilícito en la economía formal.
La investigación avanzó sobre inmuebles, automóviles, declaraciones tributarias, cuentas bancarias, viajes al exterior, billeteras virtuales y operaciones con proveedores de servicios de activos virtuales. En ese recorrido apareció Exen.
Siete gimnasios en menos de un año y medio
Según la reconstrucción incorporada al expediente, la expansión comenzó en febrero de 2025 con la apertura de Exen Illia, en Resistencia. Luego llegaron Exen Santiago, Exen Las Heras, Exen Club, Exen Barranqueras y Exen Pampa, esta última en Pampa del Infierno.
A su vez, la cadena avanzaba con el acondicionamiento de una nueva sede dentro del ex Hotel Guaraní de Corrientes. El establecimiento hotelero no es objeto de la investigación: el procedimiento se concentró en el espacio donde estaba proyectada la instalación del gimnasio.
De esta manera, entre febrero de 2025 y julio de 2026 la estructura alcanzó siete sucursales o proyectos comerciales. Ese crecimiento se convirtió en uno de los principales indicios analizados por la Fiscalía.
“Resulta económicamente inviable para un negocio de estas características justificar la apertura de siete sucursales en un lapso tan acotado”, sostuvo Sabadini en el requerimiento que fundamentó las medidas.
Para el fiscal, los ingresos declarados y las situaciones patrimoniales relevadas hasta el momento no serían suficientes para explicar las sumas destinadas a equipamiento, refacciones y puesta en marcha de los establecimientos.
La hipótesis del Ministerio Público quedó plasmada de manera contundente en el expediente: “La maniobra desplegada por los encartados no responde a una genuina lógica de expansión comercial, sino a una estructura de inversión acelerada y sistemática orientada a la canalización masiva de fondos de origen ilícito”.
Máquinas, facturas y una diferencia de US$582 mil
Uno de los capítulos centrales de la investigación se concentra en las máquinas instaladas dentro de los gimnasios. El Departamento de Delitos Económicos y Financieros de la Policía del Chaco realizó un relevamiento físico en cinco establecimientos: Exen Illia, Exen Santiago, Exen Las Heras, Exen Club y Exen Barranqueras.
Los investigadores identificaron equipos de la firma G-Fitness y recurrieron a valores proporcionados por el proveedor y publicados en sus catálogos para intentar establecer cuánto podía costar el equipamiento instalado. La estimación global de las máquinas y estructuras encontradas en esas cinco sucursales alcanzó aproximadamente los US$1.434.241.
Exen Club concentraba el monto más alto, con una valuación aproximada de US$444.447. Le seguían Exen Illia, con US$266.670; Exen Santiago y Exen Las Heras, con US$245.813 cada uno; y Exen Barranqueras, con US$231.497. Pero el dato que terminó cobrando mayor relevancia surgió de otro cotejo.
Para las cuatro sedes de Resistencia y la de Barranqueras, los investigadores calcularon bienes por aproximadamente US$989.793. Al revisar las facturas registradas ante el proveedor, en cambio, encontraron documentación comercial por unos US$407.743. La diferencia fue calculada en US$582.049, equivalente a cerca del 58% del activo fijo relevado.
La sospecha sobre el origen del dinero
La acusación judicial avanza sobre siete personas, cinco hombres y dos mujeres, a quienes se les atribuye provisoriamente el delito de lavado de activos, previsto por el artículo 303 del Código Penal.
Los investigados son Sergio Nicolás Clinis Canal, Federico Alejandro Clinis Canal, María Graciela Canal, Mauro Emmanuel Lugo Heim, Yamil Gabriel Gane, Jorge César Alberto Vargas y Raquel Edith Bohacek. Para cuatro de ellos, además, la Fiscalía incorporó los agravantes de habitualidad y actuación organizada.
La formulación utilizada por el Ministerio Público es especialmente relevante para comprender hasta dónde llega actualmente la acusación: sostiene que los investigados habrían colocado en circulación “fondos de origen ilícito, posiblemente provenientes del delito de narcotráfico y/u otros delitos de acción pública”.
Es decir, el narcotráfico aparece como uno de los posibles delitos precedentes, pero esa conexión todavía deberá ser acreditada con elementos financieros, patrimoniales y documentales.
Para Sabadini, las sociedades investigadas podrían haber sido utilizadas en la denominada etapa de integración o reciclaje del lavado de activos: el momento en que dinero procedente de una actividad ilegal es incorporado a emprendimientos formalmente lícitos para darle apariencia legal.
En esa hipótesis, las inversiones en gimnasios, infraestructura, máquinas y eventualmente operaciones con vehículos habrían permitido convertir fondos sin origen justificado en activos comerciales visibles.
Vehículos, viajes y un nivel de vida bajo análisis
La investigación no se limita a Exen. En su requerimiento, el fiscal puso bajo análisis también las inversiones realizadas en inmuebles, la compra de vehículos y otros gastos atribuidos a los involucrados.
Sabadini habló de “costosas mejoras en inmuebles para la puesta en marcha de los gimnasios” y mencionó también “adquisiciones de vehículos, viajes al exterior” y el nivel de vida de los investigados. Según la hipótesis fiscal, esas erogaciones configurarían “exteriorizaciones patrimoniales incongruentes” con los perfiles económicos declarados.
El circuito automotor es otro de los puntos de interés precisamente por la forma en que comenzó la investigación. Para la Fiscalía, la compra y venta de vehículos puede constituir una herramienta utilizada para incorporar fondos ilegales al mercado formal y consideró que esa modalidad “podría verse configurada en autos” dentro de esta pesquisa.
Equipos para minería de criptomonedas
Los allanamientos de este viernes aportaron, además, un elemento que ahora deberá ser peritado: en inmuebles ubicados sobre las calles Mitre y Ameghino, en Resistencia, fueron encontrados equipos vinculados con la minería de criptomonedas. Se trata de dispositivos destinados a actividades de procesamiento para la obtención de activos digitales, cuya presencia por sí sola no supone la comisión de ningún delito.
Sin embargo, al haber sido encontrados dentro de inmuebles alcanzados por las órdenes judiciales, serán analizados para determinar a quién pertenecían, cómo eran utilizados, qué capacidad tenían y si presentan algún vínculo con los movimientos económicos investigados.
El dato adquiere relevancia porque desde antes de los allanamientos la Fiscalía ya había solicitado información sobre billeteras virtuales y proveedores de servicios de activos virtuales como parte de la reconstrucción del posible circuito financiero.
Detenidos y pedidos de captura
Las medidas judiciales incluyeron cinco órdenes de detención. Durante el avance de los procedimientos fueron detenidos Federico Alejandro Clinis Canal, Mauro Emmanuel Lugo Heim y Yamil Gabriel Gane.
En el caso de Sergio Nicolás Clinis Canal y María Graciela Canal, durante la tarde se informó que no se encontrarían en el país. Ante esa situación, el fiscal Sabadini avanzó con órdenes de captura nacional e internacional. Los otros dos imputados, Jorge César Alberto Vargas y Raquel Edith Bohacek, quedaron alcanzados por la investigación por lavado de activos, aunque sin orden de detención.
La primera respuesta: “El crecimiento es trazable”
En medio de los allanamientos apareció también una primera respuesta desde el entorno de uno de los investigados. El abogado Marco Molero confirmó que mantuvo una comunicación con Sergio Nicolás Clinis Canal, aunque aclaró que el contacto “no fue para asumir una defensa en concreto”.
Según relató el letrado, Clinis le manifestó haberse enterado de la situación a través de los medios y defendió la evolución comercial de la cadena. “Me dijo que es absolutamente trazable en cuanto a su crecimiento y que es constatable por la cantidad de socios que tiene”, contó Molero en declaraciones a Diario Chaco sobre la conversación.
El abogado señaló que desconocía el lugar en el que se encontraba Clinis y aseguró que durante ese diálogo no abordaron su paradero. Esa afirmación introduce una de las discusiones que probablemente será central en el expediente: si el crecimiento de Exen puede justificarse a partir de su actividad comercial, ingresos y cantidad de clientes o si, como sospecha la Fiscalía, existió una inyección de capital que excedía la capacidad económica declarada.
Qué busca ahora la Justicia
Durante los 18 allanamientos fueron secuestrados equipos y máquinas de gimnasios, vehículos, dinero, documentación y dispositivos electrónicos. El volumen del material anticipa una nueva etapa menos visible, pero determinante: peritos contables e informáticos deberán reconstruir el camino del dinero.
La Justicia buscará establecer cuánto se invirtió realmente en cada gimnasio, quién aportó esos fondos, cómo se pagaron las máquinas y las obras, qué operaciones existieron entre las personas y sociedades investigadas y si el patrimonio acumulado encuentra respaldo en ingresos lícitos declarados.
También deberá determinar si la conexión que dio origen a la causa —el vínculo señalado por el colaborador con una organización narcocriminal— puede traducirse en pruebas capaces de demostrar que dinero proveniente del narcotráfico terminó incorporado a los emprendimientos investigados.
Hasta entonces, el escenario judicial tiene límites precisos: existe una investigación federal por presunto lavado de activos, siete personas imputadas y una hipótesis fiscal que menciona al narcotráfico como posible origen de parte de los fondos. Fuente:perfil.com/nea












