En agosto de 1972, el penal de Rawson se convirtió en el escenario de un intento de fuga masiva que involucró a guerrilleros de diversas organizaciones políticas. Fernando Vaca Narvaja, un notable dirigente de Montoneros, recordó que la causa del fracaso fue un simple error. «Lo más sencillo es lo que salió mal. Suele ocurrir», expresó.
Durante el período de la dictadura conocida como la Revolución Argentina, el penal albergaba a numerosos prisioneros políticos, incluyendo a destacados líderes de Montoneros, las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Bajo el gobierno del general Agustín Lanusse, estos reclusos planificaron una fuga para el 15 de agosto, con la intención de liberar a 116 internos.
Sin embargo, la operación resultó en la fuga exitosa de solo seis prisioneros. La falta de coordinación en el transporte de los fugitivos fue un factor crucial que impidió el éxito de la misión. Un error en la interpretación de las señales y decisiones tomadas en el momento crítico llevaron a que muchos de los que escaparon regresaran a la cárcel y otros 19 fueran capturados, resultando en la trágica masacre de Trelew.
Un Plan Detallado con Consecuencias Mortales
Los prisioneros idearon un plan audaz que incluía la toma del penal y el secuestro de un avión de pasajeros de Austral para huir hacia Chile y después a Cuba. La fuga comenzó con la complicidad de un guardiacárcel que proporcionó un uniforme militar y una pistola a los reclusos. La señal de inicio fue un movimiento de pañuelo desde el exterior y la interpretación de una canción por parte de los prisioneros.
Una vez dentro, los guerrilleros lograron tomar el control de la prisión, reduciendo a los guardias y encerrándolos. Sin embargo, la situación se complicó cuando se escucharon disparos tras un enfrentamiento con un guardia, lo que generó confusión en el exterior.
Una Confusión Crítica: La Decisión de Retirarse
En un giro inesperado, la caravana de vehículos que debía rescatar a los prisioneros se retiró tras malinterpretar una señal. Lewinger, uno de los líderes de la operación, admitió haber cometido un error al interpretar la situación y, en lugar de continuar, ordenó retirarse. Esta decisión truncó la fuga de la mayoría, quienes se quedaron esperando un rescate que nunca llegó.
A medida que la confusión aumentaba, los guerrilleros restantes solicitaron taxis para llegar al aeropuerto, pero la mayoría no logró escapar. Los 19 que fueron capturados en Trelew fueron fusilados sin juicio en un acto que se conoce como la masacre de Trelew, un episodio oscuro en la historia argentina.
Testimonios y Reflexiones sobre el Fracaso
Los testimonios de aquellos que vivieron la experiencia reflejan diferentes opiniones sobre las decisiones tomadas por Lewinger y sus compañeros. Algunos afirmaron que había dudas sobre la posibilidad de éxito de la operación desde el principio, mientras que otros sostuvieron que la confusión en el momento crítico llevó a la tragedia.
El legado de esta fallida fuga sigue siendo un tema de debate, y Lewinger mismo expresó en diversas ocasiones su angustia por lo ocurrido, reconociendo el peso de la culpa que lo acompañó durante años.
Fuente: La Nación










