La tercera edición del Foro Agroindustrial Argentino, FARO, se llevó a cabo con el objetivo de abordar los desafíos del sector en un entorno internacional cada vez más incierto. Este encuentro, que reunió a aproximadamente 380 participantes, se centró en el concepto de «mundo G-Zero», acuñado por Ian Bremmer, que describe una era en la que no hay potencias capaces de dirigir el sistema internacional.
Los asistentes debatieron sobre la inversión, producción y exportación en un contexto donde las reglas son cambiantes y no existe un árbitro global que las regule. El foro contó con la participación de expertos como Maximiliano Díaz, Andrés Malamud, Roberto Vassolo, Juan Pablo Cosentino y Santiago Giraud, quienes aportaron diversas perspectivas sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea, geopolítica y estrategias empresariales.
MERCADOS PREMIUM Y NUEVAS EXIGENCIAS
Maximiliano Díaz, magíster en Políticas Públicas, analizó las oportunidades que representa el acuerdo entre Mercosur y la Unión Europea para sectores como soja, maíz y bovinos. A pesar de las ventajas de acceder a un mercado premium, Díaz destacó la necesidad de una transformación productiva que cumpla con las exigencias de calidad y sostenibilidad.
Una de las medidas mencionadas fue la reducción de los derechos de exportación para la soja con destino a Europa, que se establecería en un 14%. Sin embargo, este acceso requerirá un cumplimiento estricto de normas de calidad y trazabilidad.
LA GEOPOLÍTICA COMO FACTOR DECISIVO
Andrés Malamud, politólogo, aportó una visión sobre la geopolítica actual, señalando que los mecanismos tradicionales para resolver disputas han perdido efectividad. «Los problemas se resuelven por la fuerza de uno o el acuerdo de dos, no por un tercero neutro», afirmó, sugiriendo que la ausencia de un árbitro global presenta una ventaja para Argentina al convertir la distancia en un factor de seguridad.
EFICIENCIA Y PRODUCTIVIDAD: UNA NECESIDAD IMPERATIVA
Roberto Vassolo, profesor de Estrategia, enfatizó la importancia de la eficiencia y productividad como elementos esenciales para competir en un mercado global. Para las empresas argentinas, especialmente las de menor escala, la diferenciación y el desarrollo de marca son cruciales para agregar valor.
Juan Pablo Cosentino, especialista en tecnología, instó a adoptar la digitalización como una oportunidad para generar capacidades, enfatizando la necesidad de confianza y colaboración entre los distintos actores del sector.
EL DESAFÍO DE PRODUCIR EN INCIERTIDUMBRE
Santiago Giraud, economista, centró su análisis en el contexto local, afirmando que la previsibilidad es crucial para el sector agropecuario. La combinación de tensiones geopolíticas, políticas comerciales y nuevas demandas de los consumidores complican aún más el panorama.
El ministro de Desarrollo Productivo, Gustavo Puccini, destacó la importancia del cordón portuario de Santa Fe en el comercio exterior argentino y propuso una mayor competitividad eliminando retenciones. Además, se anticipó una ronda de negocios programada para el 29 de octubre, que reunirá a empresas mineras y firmas locales.
La directora de AgroActiva, Rosana Nardi, subrayó la relevancia del encuentro entre los actores del sector, resaltando que estas interacciones generan oportunidades de negocio y crecimiento.
A pesar de las adversidades climáticas, FARO 2026 concluyó con un mensaje claro: en un mundo G-Zero, el agro argentino debe encontrar su propio rumbo, enfocándose en la eficiencia, la diferenciación y la innovación para transformar la incertidumbre en oportunidades de competitividad.
Fuente: Info Campo










