El fenómeno climático de El Niño está generando preocupación en el norte de Argentina, específicamente en la región del NEA, Paraguay y el sur de Brasil. Las heladas tardías y las condiciones meteorológicas asociadas a este fenómeno se perfilan como retos importantes para los productores de cultivos como el té, la yerba mate y los cítricos.
Impacto en los cultivos y preparación ante el cambio climático
Según un análisis del Instituto de Estudios (IERAL) de la Fundación Mediterránea, la combinación de El Niño y las heladas tardías puede tener consecuencias variadas dependiendo del tipo de cultivo. Históricamente, este fenómeno ha beneficiado a los cultivos de verano, como soja y maíz, mientras que puede complicar los de invierno.
En el caso de las producciones perennes, el impacto depende de la intensidad y distribución de las lluvias. La llegada de la primavera y el aumento en la intensidad de El Niño generan una incertidumbre respecto a cuándo y cómo afectará a los cultivos.
Pronósticos meteorológicos y su implicancia
Los pronósticos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas y del Servicio Meteorológico Nacional advierten sobre la posibilidad de lluvias intensas y tormentas en los meses de septiembre, octubre y noviembre. Las mayores probabilidades de precipitaciones superiores a lo normal se concentran en Misiones y Corrientes, donde se espera una anomalía de aproximadamente 50 milímetros.
El informe también destaca que las temperaturas inusualmente altas del invierno han adelantado el brote de algunas plantas, dejándolas vulnerables a posibles descensos bruscos de temperatura y heladas tardías, lo que podría agravar la situación.
Riesgos operativos y productivos en el NEA
El IERAL divide los riesgos en dos categorías: operativos y productivos. Mientras que las lluvias abundantes pueden complicar las tareas operativas, como la preparación de lotes y la siembra, los cultivos de invierno son más susceptibles a sufrir pérdidas de rendimiento debido a plagas y enfermedades, exacerbadas por el clima.
Particularmente para las producciones perennes, las heladas tardías y el exceso de lluvia pueden impactar directamente en la calidad de las plantas y en la operativa de transporte, afectando la llegada de maquinaria y el tránsito de productos.
El papel de la infraestructura y la planificación del sector agro
El informe también pone énfasis en la importancia de la infraestructura. La capacidad de la región para aprovechar los beneficios de las lluvias dependerá del estado de los caminos rurales y de los sistemas de drenaje, así como del mantenimiento de los cauces de arroyos y ríos para evitar anegamientos.
En este contexto, el sector público y privado deberán trabajar en conjunto para anticiparse a problemas sanitarios y en la planificación de prácticas de manejo que permitan mitigar los efectos adversos del fenómeno.
Perspectivas para el agro argentino
A pesar de los riesgos, El Niño también presenta oportunidades. Se estima que, si se manejan adecuadamente las condiciones climáticas, el agro podría alcanzar un récord exportador de US$ 42.200 millones en 2027. Sin embargo, esto dependerá en gran medida de cómo se distribuyan las lluvias y de la capacidad del sector para adaptarse a los desafíos que se avecinan.
Fuente: Info Campo










