Con la confirmación de El Niño como uno de los fenómenos climáticos más intensos registrados, las expectativas en Argentina se centran en el impacto que tendrá en la producción agrícola. Este fenómeno se asocia generalmente con un aumento en las precipitaciones, especialmente en las regiones productivas del país.
Un análisis reciente del IERAL de la Fundación Mediterránea ha revelado que, en las últimas 28 campañas agrícolas, El Niño estuvo presente en 10 de ellas, lo que resultó en un incremento promedio de 10,3% en el rendimiento del maíz y un 10,8% en la soja en comparación con ciclos normales. Este aumento podría traducirse en un aporte económico adicional de hasta 4.000 millones de dólares en la cosecha argentina.
Pronóstico de lluvias para el último trimestre
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha emitido un pronóstico trimestral que anticipa un patrón de precipitaciones alineado con El Niño. La mayor parte del país, salvo algunas excepciones en el NOA y la Patagonia, experimentará lluvias superiores a la media histórica. En particular, el Litoral, el oeste de Santa Fe, Córdoba y La Pampa son las regiones donde se esperan mayores acumulaciones hídricas.
Temperaturas inusuales para la primavera
A diferencia de lo que suele esperarse con El Niño, el SMN indica que las temperaturas se mantendrán por debajo de lo normal. Este contexto puede ser favorable para el cultivo de trigo, que prospera en condiciones de alta humedad y temperaturas frescas. El año pasado, esta combinación resultó en la mejor cosecha de trigo de la historia.
Los productores y agrónomos destacan que la humedad elevada junto a temperaturas más frescas es ideal para el llenado de granos en cultivos de invierno, como el trigo y la cebada. Sin embargo, se advierte sobre el riesgo de heladas tardías en el sur, lo que podría afectar la producción.
Fuente: Info Campo










