La campaña agrícola 2026/27 se inicia con una expectativa marcada por la presencia del fenómeno El Niño, el cual se prevé que alcance una intensidad inusitada, según los pronósticos meteorológicos.
Durante una capacitación virtual titulada «Claves de nutrición para transitar un año Niño», el especialista en agroclimatología Eduardo Sierra destacó que las condiciones en la denominada «zona control» del Pacífico Ecuatorial ya están propicias para un ciclo de lluvias abundantes que superarán el promedio en la Región Pampeana.
Sierra explicó que, a diferencia de otros años, este El Niño se asemejará más a los «súper Niños» de campañas anteriores como 1982/83, 1991/92, 1997/98 y 2015/16, debido al aumento en los registros térmicos del océano Ecuatorial.
Clima y Perspectivas para la Temporada
Actualmente, la región pampeana se encuentra bajo la influencia de La Niña, que está en retirada. Se espera que las temperaturas se mantengan templadas hasta noviembre, con un aumento en las lluvias a partir de fines de septiembre. El período crítico de El Niño se proyecta desde octubre de 2026 hasta abril de 2027, alcanzando su máxima intensidad en febrero.
Nutrición y Fertilización: Claves para el Éxito
El especialista Gabriel Espósito enfatizó la importancia de una adecuada nutrición de los cultivos desde el inicio, lo que implica un análisis de suelo y la correcta disponibilidad de nutrientes. La fertilización es crucial para el desarrollo radicular, y dos nutrientes en particular, el fósforo y el zinc, son esenciales para enfrentar el estrés ambiental.
En el caso del maíz, además del nitrógeno, se destacó el papel del magnesio como un “antiestresante térmico”. Espósito advirtió que la deficiencia de este nutriente se ha incrementado en la zona productiva.
Un aspecto destacado fue la fertilización combinada, donde se mencionó que el maíz puede perder hasta un 25% de su producción si solo recibe nitrógeno. La provisión apilada de nutrientes como fósforo, azufre, boro, zinc, calcio y magnesio es fundamental para maximizar la producción.
Recomendaciones para Otros Cultivos
Para la soja, se mencionó que el cultivo responde favorablemente a la fertilización inicial con fósforo, azufre y zinc. La aplicación de boro también fue resaltada, ya que puede aumentar significativamente los rendimientos en este cultivo.
En el caso de la caña de azúcar en el NOA, los nutrientes claves incluyen nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio, zinc, boro y hierro. La bioestimulación se sugirió como una estrategia defensiva para afrontar el estrés térmico, que podría ser significativo en enero.
Los especialistas concluyeron que una estructura de cultivo robusta y una nutrición balanceada y apilada serán fundamentales para enfrentar los desafíos que se presentan en esta campaña.
Fuente: Info Campo










