La producción porcina argentina se encuentra en un panorama de contrastes, donde el crecimiento de la actividad convive con serios desafíos económicos. Mientras la producción, la faena y el consumo de carne de cerdo alcanzan récords históricos, los productores enfrentan dificultades debido a los precios debilitados del capón.
Un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea destaca estos aspectos, revelando que la oferta creciente no se traduce en mejores ingresos para los productores. La expansión del mercado interno se ve afectada por costos que superan los ingresos generados, lo que limita la rentabilidad de los establecimientos.
Producción y faena en aumento
Según el análisis, durante los primeros nueve meses de 2026, la producción porcina alcanzó 670.200 toneladas equivalentes res, un incremento del 12% en comparación con el año anterior. La faena también mostró un crecimiento significativo, con 6,94 millones de cabezas procesadas, lo que representa un aumento del 11% interanual.
El consumo interno continúa su tendencia ascendente, alcanzando 729.700 toneladas equivalentes res en el mismo periodo, lo que se traduce en un consumo per cápita de 21 kilos anuales, una notable mejora respecto a años anteriores.
Desafíos por el precio del capón
A pesar de los logros en producción y consumo, el precio del capón enfrenta un declive preocupante. En el tercer trimestre de 2026, el precio promedio se situó en $2.386 por kilo, un 7,1% inferior al del año anterior y un 19,3% por debajo del promedio de la última década. Este descenso de precios, combinado con el aumento en los costos operativos, está afectando gravemente la rentabilidad de los productores.
Costos de producción y márgenes ajustados
Los costos totales de producción para una granja de eficiencia media fueron de $2.327 por kilo en el tercer trimestre, un 3% menos que el año anterior. Sin embargo, al convertir estos costos a dólares, se observa un aumento del 11,3% en comparación con 2025. La alimentación sigue siendo el principal componente de costos, representando cerca del 60% del total.
Como resultado, el margen neto promedio se redujo a $107 por kilo vendido, una caída significativa en comparación con años anteriores. En septiembre, este margen descendió a $48 por kilo, lo que refleja un deterioro en la situación económica del sector.
Factores de eficiencia y localización
El informe también destaca que la rentabilidad varía según el modelo de eficiencia de cada establecimiento. Las granjas más eficientes lograron márgenes significativamente superiores, mientras que las menos eficientes enfrentaron pérdidas. Además, la ubicación geográfica de las granjas influye en los costos de producción, con diferencias notables entre las distintas regiones.
En conclusión, aunque la producción y el consumo de carne porcina en Argentina están en expansión, los productores deben enfrentar desafíos económicos significativos que amenazan la sostenibilidad del sector. Para más detalles, se puede consultar el informe completo del IERAL en su sitio web.
Fuente: Info Campo










