El ingreso de camiones a las terminales portuarias del Gran Rosario ha alcanzado cifras sin precedentes, con un total de 4258 vehículos reportados, lo que representa un 37,6% más que el día anterior y un 23% por encima de las cifras de 2025. Este notable aumento se debe principalmente al fuerte ritmo de embarques de maíz, que concentró 2232 camiones, más de la mitad del total.
Las largas filas de camiones a la espera de descargar en una terminal de Bunge en Puerto General San Martín reflejan la intensa actividad en el sector. Especialistas han asociado este incremento con la cosecha de maíz tardío y la competitividad del cereal argentino en mercados de Asia, norte de África y Medio Oriente.
Según datos de AgroEntregas, el movimiento de camiones se traduce en una carga estimada de 136.256 toneladas. De este total, el maíz representa más del 52%, seguido por la soja, trigo, girasol, sorgo y cebada. Este contraste interanual es significativo, mostrando un crecimiento del 23% en comparación con 2025.
La aceleración en el ingreso de camiones está ligada a los embarques comprometidos de maíz, los cuales alcanzan 6,51 millones de toneladas para este mes y 3,51 millones para septiembre. En una sola jornada se registraron operaciones por más de dos millones de toneladas para diversos períodos de embarque.
Javier Preciado Patiño, director de RIA Consultores, ha destacado que la demanda de maíz se ha mantenido firme, incluso ante desafíos como la humedad del grano, y ha superado al flujo de soja. La diversificación de los compradores, incluyendo mercados en Vietnam, Malasia y países del norte de África, ha sido clave para este aumento en la actividad.
Gustavo Idígoras, presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales, ha relacionado este crecimiento con las tensiones internacionales que afectan a países proveedores como Ucrania y Rusia. Esto ha creado una oportunidad para que Argentina se posicione como un proveedor confiable en un contexto global desafiante.
Con un ritmo de negocios en crecimiento, se proyecta que el potencial de embarques de maíz para esta campaña podría alcanzar entre 43 y 45 millones de toneladas. La exportación y la industria ya han realizado compras significativas, con un total de 35 millones de toneladas adquiridas hasta la fecha.
El análisis de la situación indica que el 60% del maíz de la campaña actual ya está comprometido y el 49% tiene precio fijado, lo que supera los porcentajes del ciclo anterior. Las condiciones climáticas recientes también han permitido acelerar la cosecha en regiones clave, lo que ha contribuido a un mayor flujo de entregas hacia los compradores y terminales.
Fuente: La Nación










