Durante la apertura del 5° Congreso Internacional de Maíz (CIM), el gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, planteó una interrogante relevante: “¿Puede ser que en un país que produce 70 millones de toneladas de maíz estemos discutiendo por tanto por una ley de biocombustibles?”. Este evento, que se llevará a cabo hasta el jueves, reúne a diversas figuras del ámbito empresarial y productivo vinculado a la cadena del maíz.
El congreso destaca por dos ejes principales: el debate sobre los biocombustibles y la celebración de una cosecha récord que se traduce en cifras de exportación sin precedentes. De acuerdo con Llaryora, Córdoba produce aproximadamente 23 millones de toneladas de maíz, es decir, el 33% del total nacional. Además, las tres plantas de bioetanol en la provincia generan el 50% de la oferta nacional para mezclar con naftas.
En su intervención, Llaryora enfatizó la importancia de integrar el agro con la industria, subrayando que “en el nombre está la misión”. El debate sobre el bioetanol cobra relevancia en este contexto, ya que se trata de una forma de industrialización del maíz que contribuye a la reducción de la huella de carbono. El gobernador expresó su frustración ante la falta de avance en la legislación sobre biocombustibles, sugiriendo que la solución podría encontrarse en emular a países como Estados Unidos y Brasil.
En un panel anterior, Gustavo Idígoras, presidente del Consejo Agroindustrial Argentino, también defendió la ley de biocombustibles que ya ha recibido media sanción del Senado. Idígoras destacó que esta legislación podría mejorar los precios para los productores y aumentar la rentabilidad del sector. “La ley de biocombustibles va a ayudar a que el productor reciba mejor precio, sea más rentable, pueda trabajar mejor”, afirmó.
Desde el punto de vista ambiental, la producción de bioetanol genera burlanda, un insumo eficiente para la nutrición animal que contribuye a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Idígoras señaló que este aspecto es crucial para acceder a mercados que exigen mayor sustentabilidad, como el reciente acceso de Japón a la carne argentina.
En cuanto a los logros del sector, el Congreso Internacional de Maíz se caracteriza por un ambiente festivo debido a la histórica cosecha del cereal. Idígoras comentó que “en cuatro meses de la campaña 2025/26 ya cargamos más toneladas que en todo 2025”, previniendo que se espera cerrar el año con más de 40 millones de toneladas de exportación, superando récords anteriores.
A su vez, destacó que el maíz argentino ha ampliado su presencia en el mercado internacional, alcanzando a 125 países, lo que representa un avance significativo en comparación con los 70 países del año pasado. “Estamos vendiendo hasta en la punta de entrada del Mar Negro”, resaltó Idígoras, subrayando la competitividad del maíz argentino.
A pesar de estos logros, Idígoras también señaló la necesidad de abordar cuestiones como el tratamiento del grano poscosecha y la trazabilidad, aspectos cada vez más exigidos por los mercados internacionales. “La trazabilidad no es un costo, sino una oportunidad para Argentina”, concluyó, enfatizando que el país está en condiciones de cumplir con los nuevos parámetros ambientales requeridos por los compradores.
Fuente: Info Campo










