La cosecha de crucíferas no se limita a la recolección; requiere de un análisis exhaustivo y decisiones bien fundamentadas para evitar pérdidas significativas. Cultivos como la colza, camelina y carinata poseen características específicas que demandan atención especial en el proceso de cosecha.
Un aspecto crucial es la madurez fisiológica de los granos. Según la Red de Crucíferas de Aapresid, la especialista de FAUBA, Deborah Rondanini, y el productor Adrián Moriconi, este estado se alcanza cuando los granos presentan alrededor de un 46% de humedad y las silicuas un 70%. La observación del color de las semillas también es un indicador importante, ya que en colza, por ejemplo, el cambio se observa en aproximadamente el 60% de las semillas.
La uniformidad de madurez y la prevención de la dehiscencia son factores determinantes para optimizar la cosecha. Las silicuas, al madurar, pueden abrirse rápidamente, lo que incrementa el riesgo de desgrane. Híbridos de colza con genes FRUITFULL han sido desarrollados para mitigar este problema.
Opciones de Cosecha: Directa o con Hilerado
La metodología de cosecha también influye en los resultados finales. Rondanini advierte que el corte y hilerado pueden ser beneficiosos para minimizar pérdidas, especialmente cuando las silicuas están muy secas. Retrasar la cosecha puede resultar en pérdidas que oscilan entre 100 kg/ha y 300 kg/ha.
El uso de desecantes es una opción viable para uniformar el secado, pero su aplicación debe ser cautelosa en cultivos alimenticios, donde existen estrictos límites de residuos. En el caso de la camelina, Moriconi utiliza desecantes como el diquat para preparar el cultivo para la cosecha directa.
Regulación de la Cosechadora y Transporte Cuidadoso
La regulación adecuada de la cosechadora es fundamental. Se recomienda operar a baja velocidad y ajustar los sistemas de limpieza para evitar daños en los granos. Moriconi sugiere iniciar la cosecha a unos 4,5-5 km/h y ajustar las cribas y ventiladores para asegurar una recolección eficiente.
Una vez completada la cosecha, el cuidado de la semilla continúa durante el transporte. La utilización de camiones batea o tolvas es aconsejable para evitar pérdidas y asegurar la calidad del grano. La humedad del grano es otro aspecto crítico; la camelina debe cosecharse con un contenido de humedad entre 8-9% para evitar problemas con los compradores.
Mediciones y Ajustes: Claves para una Cosecha Exitosa
Finalmente, el monitoreo de las pérdidas es esencial. Utilizar aros para medir permite distinguir entre el grano perdido antes y durante la cosecha, facilitando ajustes necesarios en la maquinaria. La atención a cada detalle, desde la madurez del cultivo hasta el transporte del grano, es vital para asegurar un rendimiento óptimo en la cosecha de crucíferas.
Fuente: Info Campo










