El Día del Chipá se conmemora el segundo viernes de agosto, una fecha que rinde homenaje a una de las preparaciones más representativas de la cocina paraguaya. Este alimento, declarado Alimento Nacional del Paraguay por la Ley 5267/2014, es un símbolo de la identidad cultural del país y ha sido reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial.
Tradicionalmente, el chipá se elabora con almidón de mandioca y queso, siendo un plato que se pasa de generación en generación. Su popularidad ha trascendido fronteras, encontrando diversas interpretaciones en la región.
Versiones creativas para todos los gustos
Varias propuestas de restaurantes presentan versiones innovadoras del chipá, cada una con su toque distintivo. A continuación, se describen algunas de las más destacadas.
Barragán: Chipá clásico y en waffle
En Barragán, el chipá se elabora con una mezcla de quesos como sardo, pategrás y muzzarella. Ofrecen una versión con un tajín de picante moderado y una alternativa en forma de waffle, que se acompaña de huevo a la plancha, guacamole y una salsa de ají amarillo.
Darwin: El chipá con abundante queso
Darwin Pan & Café presenta un chipá que sigue la receta tradicional, pero con un equilibrio perfecto entre queso y fécula de mandioca. Utilizando gouda y parmesano, su chipá es dorado por fuera y suave en el interior, ideal para disfrutar recién horneado con un café.
Villegas: Relleno de carne braseada
En Villegas Resto, el chipá se transforma con un relleno de carne de ternera braseada y un dip de chimichurri picante, ofreciendo un sabor que recuerda a la parrilla argentina en un formato original.
Sifón: Chipá con espinaca y salsa agridulce
La propuesta de Sifón incluye un chipá elaborado con espinaca y queso sardo, servido sobre una salsa agridulce. Esta combinación de sabores resalta la versatilidad del chipá, ideal para acompañar bebidas en un ambiente casual.
Diez Treinta: Chipá gourmet con estofado de osobuco
Diez Treinta lleva el chipá a un nivel gourmet al combinarlo con un estofado de osobuco cocido durante más de ocho horas, acompañado de queso de cabra y crema de calabaza ahumada, ofreciendo una experiencia culinaria única.
Estas variaciones del chipá no solo celebran la tradición, sino que también muestran la creatividad de los chefs que reinterpretan este clásico. Con diversas recetas y versiones, el chipá se consolida como un plato que invita a ser disfrutado tanto en casa como en los restaurantes.
Fuente: La Nación










