
Las olas de calor tienen efectos perjudiciales en la mayoría de las especies, y en particular en las adaptadas al frío, como los pingüinos.
Para comprender las respuestas de los pingüinos papúa (Pygoscelis papua) a los episodios de calor extremo en la colonia de la isla Martillo, en Tierra del Fuego, se realizó un monitoreo con cámaras trampa entre 2013 y 2024 y los resultados se publicaron en la revista PLOS One.
El estudio, realizado por científicos argentinos (CONICET / WCS) y del Reino Unido (Universidad Oxford Brookes), logró observar eventos de mortalidad aguda relacionados con el calor, como la muerte de cinco polluelos de pingüino en cuarenta y cinco minutos cuando las temperaturas registradas alcanzaron los 24 °C.
Además, descubrieron que esa misma colonia adelanta su temporada reproductiva dos días por año para reducir la exposición de los pichones a los días más peligrosos del verano y beneficiar su supervivencia.
Qué reveló el monitoreo de los pingüinos papúa
Por encima de 20 grados, los pichones abandonaban el área de nidificación para buscar sombra en arbustos cercanos o refrescarse en la playa.
En enero de 2015, durante una ola de calor de tres días con temperaturas de hasta 24 grados, cinco de los 32 pichones de la colonia murieron en menos de 45 minutos. Sobre las causas, los investigadores descartaron el hambre, los depredadores y las enfermedades, ya que los pichones tenían un peso normal para su edad y no presentaban heridas ni signos de enfermedad.__IP__
Sin embargo, aclararon que la causa exacta de muerte no pudo determinarse debido a que los cuerpos estaban demasiado descompuestos para una inspección anatómica, pero concluyeron en que las temperaturas sostenidas de 24 °C resultaron letales para los polluelos.
Fuente: NA









